El Vaticano reconoce el martirio de dos víctimas del nazismo y a otros cuatro venerables - Alfa y Omega

El Vaticano reconoce el martirio de dos víctimas del nazismo y a otros cuatro venerables

Ubaldo Marchioni y Martino Capelli fueron asesinados por los nazis en la masacre de Marzabotto, una ejecución sumaria por los pueblos italianos

Rodrigo Moreno Quicios
Ruinas de la iglesia de Casaglia di Caprara donde Ubaldo Marchioni fue asesinado durante la matanza de Marzabotto.
Ruinas de la iglesia de Casaglia di Caprara donde Ubaldo Marchioni fue asesinado durante la matanza de Marzabotto. Foto: Wikimedia Commons.

En la mañana de este viernes, León XIV se ha reunido con el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos y ha autorizado la promulgación de varios decretos. Dos de ellos son sobre dos sacerdotes martirizados por los nazis en 1944 y otros cuatro sobre venerables de Italia, Australia y Brasil.

El primero de todos es Ubaldo Marchioni. Fue un sacerdote italiano nacido en 1918 en Vimignano di Grizzana Morandi y asesinado el 29 de septiembre de 1944 en la conocida como masacre de Marzabotto. Esta fue una serie de ejecuciones arbitrarias en represión a las zonas donde existió resistencia partisana y que se cobró la vida de un mínimo de 1.830 personas en diferentes pueblos en las laderas del parque natural Monte Sole. La matanza fue llevada a cabo por soldados nazis alemanes y colaboracionistas italianos que actuaron como guías y sepultureros.

Monumento a las víctimas de la masacre de Marzabotto. Foto: Wikimedia Commons.

En el caso de Marchioni, fue asesinado tras el altar de la iglesia de Casaglia di Caprara nada más terminar de celebrar una Misa. Los 70 feligreses que seguían dentro de la iglesia fueron también asesinados con granadas de mano. Y los vecinos que estaban fuera del templo fueron llevados al cementerio que tenía anexo y fusilados allí. En total fueron 84, la mayoría mujeres y niños.

Bendijo y «cayó con los brazos en cruz»

El segundo mártir reconocido ha sido el sacerdote italiano dehoniano Martino Capelli. Nació el 20 de septiembre de 1912 en Nembro y fue asesinado el 1 de octubre de 1944 en Pioppe di Salvaro, también en el contexto de la matanza de Marzabotto. En su caso, mientras acudía a socorrer a un herido, los soldados alemanes lo detuvieron a él y a otro sacerdote salesiano acusándolos de ser espías. Después los usaron como mulas para transportar las municiones de los nazis monte arriba y abajo, siempre vigilados. Más tarde los recluyeron en unas cuadras junto a un nutrido grupo de represaliados. Y, tras dos días de prisión, el dehoniano y el salesiano y los seglares fueron ametrallados.

En esta ocasión fallecieron 44 personas pero no se conservan sus cuerpos porque, poco después de los fusilamientos, unas lluvias torrenciales arrastraron los cadáveres hacia el río Reno. Un superviviente que se hizo el muerto entre los fallecidos y se escabulló en la confesión narró después que el padre Martino «herido de muerte, se alzó con fatiga, pronunciando aún alguna palabra y bendiciendo. Trazando esta última bendición, cayó con los brazos en cruz».

No solo italianos

Aparte de estos dos sacerdotes martirizados por el nazismo, el Dicasterio para las Causas de los Santos reconoce las virtudes heroicas de otros dos italianos. Uno es Enrico Bartoletti, quien nació en 1916 en Calenzalo, fue obispo de Lucca y falleció en 1976 en Roma. También procede del país transalpino el sacerdote Gaspare Goggi, que nació en 1877 y falleció en 1908 en Alessandria.

La religiosa Mary Glowrey nació en Australia. Foto: Wikimedia Commons.

Pero no solo hay italianos entre estos decretos. Como la australiana Maria Glowrey, que nació en 1997, era religiosa de la Compañía de Jesús, María y José, y murió como misionera en Bangalore, India. O la laica brasileña María de Lourdes Guarda, que nació en 1926 en Salto y falleció en 1996 en Sao Paulo.

Un laico podría presidir el Governatorato

Un motu proprio de León XIV modifica de nuevo la Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano y permite que no solo cardenales, sino también «otros miembros», incluidos laicos y laicas, puedan ejercer como presidente de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano. La norma deroga el artículo 8 aprobado en 2023 y consolida el cambio iniciado por el Papa Francisco.

Desde marzo de 2025, la hermana Raffaella Petrini ocupa la presidencia tanto de la Comisión Pontificia como del Governatorato, convirtiéndose en la primera mujer al frente de la función legislativa y administrativa del Estado vaticano. Es decir, que de facto esto ya estaba sucediendo, pero el decreto consolida esta apertura.