El Vaticano necesita más fiscales y policías especializados en delitos económicos - Alfa y Omega

El Vaticano necesita más fiscales y policías especializados en delitos económicos

Moneyval, el Comité de Evaluación del Consejo de Europa, reconoce los avances de la Santa Sede pero la invita a reforzar algunas medidas contra el lavado de dinero

Redacción
Foto: Reuters / Ahmed Jadallah

Aún reconociendo los progresos realizados desde la inspección anterior, el Consejo de Europa ha advertido este miércoles al Vaticano que su lucha contra delitos económicos es lenta «en parte por escasez de recursos en la parte fiscal y policial, así como por la insuficiente especialización de los investigadores en terrenos financieros». Debido a esas carencias, «los resultados en el Tribunal del Vaticano han sido modestos» en cuanto al número de condenas. Así lo recoge Juan Vicente Boo, corresponsal de ABC.

El Consejo de Europa resume en su página web el informe de 274 páginas del Comité de Evaluación, Moneyval, señalando que «invita a la Santa Sede, incluido el Estado del Vaticano, a reforzar las medidas para combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo». Al mismo tiempo lamenta que Moneyval no haya podido completar su investigación sobre «las alertas por posible abuso interno del sistema a cargo de funcionarios de nivel medio y superior para beneficios personales».

Como novedad, el informe comenta que espera que «en el verano de 2021» tenga lugar el juicio contra algunos funcionarios de la Secretaría de Estado. Se los acusa de delitos como «malversación de fondos, apropiación indebida, fraude, lavado de dinero y abuso de poder» en el escándalo de las inversiones inmobiliarias en Londres (edificio Harrods de Sloane Avenue).

Progresos desde 2009

Desde que firmó la convención europea contra los delitos monetarios en 2009, el Vaticano ha ido mejorando a cada inspección. Poco después de que finalizase esta última, el Papa cambió las leyes penales para que los cardenales sean también enjuiciados, como el resto de los funcionarios, por el Tribunal del Vaticano, compuesto por magistrados laicos. Todos ellos, igual que los fiscales, de nacionalidad italiana.

En la misma línea, el pasado mes de abril, el Vaticano prohibió a todos los funcionarios tener inversiones en paraísos fiscales, y a todos los empleados aceptar regalos por valor superior a 40 euros.