El agustino Manuel Herrero, nuevo obispo de Palencia

Continúa la renovación episcopal en España. Este martes, la Santa Sede ha hecho público el nombramiento del agustino Manuel Herrero Fernández, hasta ahora vicario general de Santander, como nuevo obispo de Palencia

José Antonio Méndez

Continúa la renovación episcopal en España. Este martes, la Santa Sede ha hecho público el nombramiento del agustino Manuel Herrero Fernández, hasta ahora vicario general de Santander, como nuevo obispo de Palencia

Cinco nuevo obispos para España en poco más de un mes. La renovación del mapa episcopal de nuestro país sigue adelante, con el nombramiento este martes del agustino Manuel Herrero Fernández, hasta ahora vicario general de la diócesis de Santander, como nuevo obispo de Palencia. Un religioso de 69 años, experto en teología pastoral, y con experiencia tanto en el gobierno y administración diocesanos como en el trato cercano con los fieles de varios colegios y parroquias.

La sede palentina estaba vacante desde mayo de 2015 por el traslado del entonces obispo, monseñor Esteban Escudero, de vuelta a Valencia como obispo auxiliar. El obispo electo tomará posesión de la diócesis el próximo 18 de junio.

Vocación temprana y vida viajera

El padre Herrero nació el 17 de enero de 1947 en Serdio-Val de San Vicente (Cantabria). Con solo 10 años entró en el seminario menor San Agustín, de Palencia. Tras la primera maduración vocacional de la niñez y la adolescencia, confirmó su intención de consagrarse a Dios a través de la orden agustiniana y comenzó un periplo formativo que iba a llevarle por distintos puntos de España, conforme a la dimensión misionera que suele acompañar a los religiosos. Con 16 años comenzó los cursos de Filosofía y los primeros de Teología en el monasterio agustino de Santa María de La Vid, la Vid y Barrios (Burgos); los completó después en el Estudio Teológico Agustiniano de Valladolid y más tarde en el monasterio de San Lorenzo de El Escorial, en Madrid.

Emitió su profesión simple el 27 de septiembre de 1964 y la solemne el 25 de octubre de 1967, siendo miembro de la Orden Agustina, provincia del Santísimo Nombre de Jesús de España. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1970 e inició su ministerio sacerdotal como formador en el colegio seminario agustino de Palencia.

Diez años de trabajo pastoral en Madrid

Un año después se trasladó a Madrid para continuar sus estudios. En 1972 y 1974 obtuvo el Bachillerato en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas y la Licenciatura en Teología Pastoral por la Pontificia de Salamanca, en sus sedes madrileñas.

En este tiempo, compaginó sus estudios con diversos ministerios pastorales, tanto de la orden agustina como en la diócesis de Madrid. Durante casi 15 años, Manuel Herrero fue director espiritual del colegio Nuestra Señora del Buen Consejo (1971-1974); párroco de Nuestra Señora de la Esperanza que, desde 1978, se funde también con la parroquia de Santa Ana (1974-1984); delegado del vicario de Vida Religiosa, Vicaría III (1976-1984); miembro de la comisión provincial de estudios de los agustinos (1977-1979); prior de la comunidad de Santa Ana y La Esperanza (1978-1983); y arcipreste de Nuestra Señora de la Merced, Vicaría III (1977-1984).

Colegios, seminarios, parroquias, Cáritas…

En 1984 vuelve a su Cantabria natal, a la diócesis de Santander, donde combina su actividad docente con labores caritativas y parroquiales. A su llegada fue nombrado primer párroco de San Agustín y profesor del seminario diocesano de Monte Corbán (1985-1995); delegado episcopal de Cáritas y Acción Social (1985-1989); y más tarde delegado episcopal de Vida Consagrada (1989-1995).

Su obediencia y fidelidad a la movilidad que le exige la orden agustina le llevaron de nuevo en Madrid, donde fue consejero provincial de Pastoral Vocacional y coordinador de la comisión provincial de Pastoral Vocacional; además de profesor de Pastoral en los centros teológicos agustinos de El Escorial y de los Negrales (1995-1999); y vicario parroquial de San Manuel y San Benito (1997-1999). Cinco años después regresó de nuevo a Santander, donde ha permanecido hasta ahora, como vicario general de pastoral (1999-2002), párroco de San Agustín (1999-2014), profesor del Instituto Teológico de Monte Corbán, desde 1999; vicario general y moderador de la curia, desde 2002; y párroco de Nuestra Señora del Carmen, desde 2014, en el barrio popular de El Pescador.

Su experiencia de gobierno pastoral tuvo un último remate desde el 22 de diciembre de 2014 hasta el 30 de mayo de 2015, cinco meses en los que fue administrador diocesano de Santander hasta la llegada de monseñor Sánchez Monge como pastor de la diócesis cántabra. A partir del 18 de junio, todo este recorrido vital y de fidelidad a Dios y a la Iglesia serán sus mejores avales como pastor de la diócesis de Palencia.

José Antonio Méndez