El resurgir católico requiere marketing religioso a la altura - Alfa y Omega

El resurgir católico requiere marketing religioso a la altura

El creciente interés de los jóvenes por la fe es una oportunidad para, según los expertos, «ponerse en las sandalias del alejado» y diseñar actividades «de guerrilla» desde las parroquias

Rodrigo Moreno Quicios
Carlos Luna ofrece consultorías gratuitas a parroquias.
Carlos Luna ofrece consultorías gratuitas a parroquias. Foto cedida por Carlos Luna.

«Cuando doy formación a sacerdotes, obispos y diócesis, encuentro en ellos cierto prejuicio hacia el marketing porque lo ven como algo del mundo empresarial, pero nosotros no vendemos nada. No entienden que esta es una disciplina más al servicio de la evangelización». Nos lo explica Carlos Luna durante el pequeño descanso de una de estas sesiones. Este laico dominico y experto en marketing religioso ofrece consultorías gratuitas a parroquias e instituciones católicas y reivindica la urgencia de «hablar al ateo». «Hay que hacer empatía, ponerse en las sandalias del alejado y oler a oveja perdida», encarga.

Es una pauta muy clara que podría contrarrestar una verdad incómoda. Según el último Estudio de Cultura Científica de la Fundación BBVA, mientras los españoles sitúan en 8,4 sobre diez su confianza en los médicos, a los obispos les ponen un 3,4. «Una premisa que usamos mucho en el marketing es que, si nosotros no cuidamos a nuestras ovejas, otros lo harán por nosotros», detalla Luna.

Repetir aciertos y evitar errores

Aciertos

  • Diseñar actividades en las parroquias para ateos.
  • Impulsar desde la prensa y delegaciones de medios la creatividad.
  • Presentar a los jóvenes certezas, más allá de su precariedad económica.
  • En la evangelización digital, hablar solamente de Jesucristo.
  • Tener acompañamiento y visto bueno si eres un religioso en redes.
  • Llevar a la gente que pasa por retiros de impacto a la parroquia.

Errores

  • Destinar todos los recursos de la parroquia a los feligreses asiduos.
  • Comunicar solo las celebraciones diocesanas y ligadas al calendario.
  • Negociar con las ideologías buscando ser más atractivo y seguir modas.
  • Convertirse en protagonista en redes sociales.
  • Discutir con haters y descuidar la vida de oración.
  • Usar un lenguaje deliberadamente complejo que no explica bien.

¿Hay solución? Según este laico dominico sí, y pasa por hacer «marketing de guerrilla» para contrarrestar que «no hay nada diseñado para los ateos». «Cuando ves el tablón de una parroquia, siguen haciendo productos del siglo XX: catequesis de comunión y de confirmación y grupos de Vida Ascendente». En sí mismos están bien, pero implican que «el 80 % de los recursos se destinen a los que están dentro cuando tendrían que dedicarse precisamente a los que están fuera». Resumiendo: «Estamos equivocados y tiene que haber nuevas ofertas».

Para Luna, esta misión atañe también a la prensa católica y a las delegaciones de medios diocesanas, que «se enfrentan a la misma tentación de siempre: comunicar desde nuestra orilla». La alternativa implica «equilibrar los contenidos»; es decir que «no sea todo institucional ni sobre nuestros eventos, celebraciones y calendarios». Por el contrario, «hay que empezar a generar mensajes que busquen vencer los frenos y prejuicios porque los ateos están ahí, a las puertas». Un encargo ante el que no cabe el lamento sino la proactividad, pues «es responsabilidad de esos medios dinamizar la creatividad de las instituciones y ser, de algún modo, esa piedrita en el zapato» para dar el salto adelante.

Oriol Jara
Oriol Jara cuenta que «el 90 % de mi entorno no es creyente» y también se evangeliza en persona. Foto cedida por Oriol Jara.

«Jesús es el mejor producto»

El guionista, productor y, sobre todo, converso Oriol Jara también charla con nosotros. A su juicio, «es evidente que hay un resurgimiento católico» entre los jóvenes «y está muy bien que así sea». Por lo que llama, por un lado, a «favorecerlo» y, por el otro, a no dejarse «instrumentalizar por parte de la política ni de quienes barren hacia casa para hacer dinero, que es el dios de este mundo». ¿Qué hacer entonces para evangelizar? Propone el ejemplo de los discípulos pescadores que «en la tormenta miraban a Cristo, no al mar».

«En un mundo que está en quiebra y es inseguro, la gente está mirando a Cristo y a la Iglesia católica», señala Jara. «Hay una parte de los jóvenes que está buscando una estabilidad que va más allá de los temas de vivienda o de pareja». En su experiencia, tienen sed de una verdad que «trasciende y que, si se tiene, el resto de cosas se ponen en perspectiva». Llama a presentarles «aquellos valores que están en Cristo y la Iglesia, que se han mantenido y que no son negociables». En primer lugar porque son ciertos y, además, porque, si se han agotado las ideologías, para qué «negociar con la modernidad». «La clave está en no entrar en vendavales, sino en ser fieles a la Palabra de Cristo».

Oriol Jara reivindica que «Jesús es el mejor producto de la historia, el más impactante, el más importante y el más urgente». Por ello, recomienda a cualquier evangelizador digital «hablar solo de Cristo y que tus palabras sean las suyas en tu boca». «Señala a Jesús, apártate y que te olviden», encarga.

Xiskya Valladares
Xiskya Valladares ha encontrado en TikTok «ese público joven y alejado que está en la calle». Foto cedida por Xiskya Valladares.

Finalmente, advierte de que difundir la fe no depende únicamente de los obispos, pues esta sería «una concepción bíblicamente errónea de los católicos». Recuerda el sacerdocio común que confiere el Bautismo y apunta que «como cristianos, nuestro cometido no es corregir la comunicación que hace la Iglesia desde sus instituciones, sino comunicar que nosotros también somos Iglesia». «Tenemos el regalo de Jesús y es una cosa que está arrasando en los jóvenes. Se tiene que hablar Jesús continuamente y se puede explicar de la forma más fácil del mundo», concluye.

La religiosa Xiskya Valladares, evangelizadora digital desde 2009, constata este «aumento de gente joven hablando de Dios libremente por las redes» porque «no tiene esas connotaciones negativas» que, en ocasiones, suponía para sus padres. Y recuerda que Francia vive otro fenómeno similar con «muchos grandes bautizos en grupo». Durante estos años ha aprendido que «no se puede ni se debe dialogar con haters porque solo quieren hacerse notar», y recomienda encarecidamente a los religiosos que se meten en este mundo que tengan «acompañamiento espiritual, porque hay mucha tentación del ego y, si no tienes el visto bueno de tus superiores ni vida espiritual, pierdes el sentido de pertenencia y el mundo te come».

Ignacio Amorós
Ignacio Amorós emplaza a conectar con la parroquia a quienes viven un retiro de impacto y formarlos. Foto cedida por Ignacio Amorós.

Por su parte, el sacerdote Ignacio Amorós, director del canal de evangelización Se buscan rebeldes, asocia este resurgir católico a «los retiros kerigmáticos de impacto que llevan al encuentro con Cristo» y que «están haciendo mucho bien», aunque presentan también «el reto de acompañar» a las personas que pasan por ellos e «insertarlas en la vida comunitaria» para que «al cabo de un año no se desinflen como un flan». Lo que él ha notado desde su iniciativa es que «en redes sociales hay mucha sed de Dios», a lo que intenta responder «ofreciendo formación» de forma divulgativa —recuerda que «el Papa Francisco decía que había mucha diferencia entre el lenguaje eclesial y el de la gente»—, pero siempre acorde a la doctrina.