El papel de las religiones ante el cambio climático: anuncio, denuncia y compromiso
Cristianos, judíos y musulmanes de España unen sus voces por el cuidado de la creación. Reclaman cambios a nivel personal e institucional
Las principales religiones de nuestro país –musulmanes, cristianos y judíos– coinciden en su postura frente al cambio climático: hay una necesidad de tomar conciencia de la situación y comprometerse en distintos ámbitos. Las generaciones futuras lo merecen y así lo ha establecido el propio Creador a través de los distintos textos sagrados, tal y como han reconocido sus líderes en un encuentro organizado en el auditorio de la Fundación Pablo VI por la Comisión para la Pastoral Social y Promoción Humana de la Conferencia Episcopal Española (CEE).
«Es muy importante el anuncio, la denuncia y el compromiso tanto a nivel personal como institucional», ha resumido el cardenal arzobispo de Barcelona y presidente de la CEE, Juan José Omella, que participó en el evento en representación de la comunidad católica.
La cohesión en esta materia es sólida, ha recalcado el presidente de la Iglesia Evangélica de España, Alfredo Abad, que ha señalado que hay una «gran interacción tanto interreligiosa como ecuménica». «Es un tema sobre el que hay pocas discordancias. Algunos lo manifiestan desde el ámbito de lo abstracto y otros con la denuncia del sistema salvaje y neoliberal. Aun con estas posiciones, hay una comunión muy importante. Las religiones lo están haciendo bien», ha añadido, aunque también a reconocido que a la situación actual se ha llegado por la responsabilidad de todos.
En su opinión, la clave para dar la vuelta a esta situación se encuentra en el estilo de vida, en qué estamos dispuestos a renunciar como sociedad, pues el respeto al medio ambiente «va a tener un coste». En concreto, ha señalado que no se puede tener los ojos cerrados si hay una empresa española que construye presas en Nicaragua y que provoca varios muertos o si se «esquilman» los recursos pesqueros de una zona de África. «No se pueden verter toneladas de mercurio al mar para salvar puestos de trabajo», ha continuado.
Por su parte, el gran rabino de la Comunidad Judía de Madrid, Moshé Bendahan, ha recalcado que el hombre tiene una responsabilidad en el cuidado del mundo, que es, además, un gesto de solidaridad con las generaciones futuras. En este sentido, ha destacado la importancia de la educación y del crecimiento espiritual para que el cambio sea efectivo. «Las religiones no venden el aquí y el ahora, ofrecen un proceso a largo plazo. La sociedad materialista, egocéntrica y relativista no ayuda a la educación en valores, que es lo único que nos puede salvar», ha añadido.
El archimandrita Demetrio, del Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal, ha constatado que hoy prima el poder y el beneficio, y ha reivindicado la ecología, que «no es la vuelta a la naturaleza salvaje, sino al equilibro entre la creación y el desarrollo humano». Además, ha vinculado el cuidado de la creación a la protección del ser humano y de la familia, tal y como han hecho el cardenal Omella y el rabino Moshé Bendahan.
La protección de los débiles
«El cuidado de la creación debe comenzar con los más débiles: refugiados, pobres, perseguidos, el embrión humano y las personas a las puertas de la muerte. Según el pensamiento actual, estos últimos son inservibles, no dan votos y consumen recursos. En las familias, acoger a una persona mayor queda mal. ¿Dejan de ser creación?». ha sentenciado.
El representante musulmán, Mohamed Ajana, que es secretario de la Comisión Islámica de España, ha hecho hincapié en la necesidad de ser conscientes de la responsabilidad individual, de que los actos tienen consecuencias y del derroche de recursos, también cuando se produce en el ámbito de celebraciones religiosas.
Finalmente, tras reconocer que se había descuidado en la Iglesia la enseñanza sobre el cuidado del medio ambiente, el cardenal Omella ha señalado que hoy hay una mayor conciencia sobre esta materia. «Hay más brotes verdes que ramas secas», ha concluido.