El Papa pide en sus oraciones que los líderes abandonen «los planes de muerte»
En el vídeo con sus intenciones de oración para marzo, pide iluminación para que los pueblos «renuncien a las armas y elijan el camino del diálogo y la diplomacia»
«Señor, ilumina a los líderes de las naciones, para que tengan la valentía de abandonar los planes de muerte». Es la petición que León XIV comparte a principios de este marzo en el vídeo que, como todos los meses, lanza con sus intenciones de oración a través de la Red Mundial de Oración del Papa en colaboración con el Dicasterio para la Comunicación.

Su mensaje llega en un convulsísimo momento. Hace apenas unos días, Estados Unidos e Israel lanzaban un ataque conjunto a Irán y cada vez más países como Francia quieren armarse de cara a una posible guerra nuclear. Todo con otros conflictos abiertos como la invasión rusa de Ucrania. En este belicoso contexto, el Papa pide a los pueblos que «renuncien a las armas y elijan el camino del diálogo y la diplomacia».
Con una rama de olivo en las manos
En el vídeo que se ha publicado este jueves, León XIV sostiene una rama de olivo, símbolo clásico de la paz. Y junto a la petición a los dirigentes políticos, también apela a los ciudadanos anónimos en su vida cotidiana.
Profundizando en esa familia léxica que propuso desde su primer día como Papa, ahora llama de nuevo a «desarmar el corazón del odio, el resentimiento y la indiferencia» y convertir cada gesto en una oportunidad de reconciliación. «Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación y cada opción de diálogo sean semillas de un mundo nuevo», concluye.
10 meses con un mismo mensaje
Esta ha sido una preocupación durante todo el pontificado de León XIV, quien salió de la logia central de la basílica de San Pedro el pasado 8 de mayo llamando a «una paz desarmada y desarmante».

Sin embargo, la realidad es tozuda y, según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), en 2024 el gasto militar mundial creció por décimo año consecutivo hasta alcanzar los 2,7 billones de dólares. Fue un 9,4 % más que el año anterior y representa ya el 2,5 % del producto interior bruto mundial. Con todo, el Papa advierte de que la «amenaza nuclear» no puede seguir condicionando el futuro del planeta.