El Papa lava los pies a doce reclusos: «Soy un pecador como vosotros, pero represento a Jesús»

Francisco les invita a «dar la paz a buenos y malos, incluso a las personas de las que querríamos vengarnos»

Juan Vicente Boo
Foto: AFP

Francisco les invita a «dar la paz a buenos y malos, incluso a las personas de las que querríamos vengarnos»

El Papa Francisco acudió el jueves por cuarta vez a una cárcel para lavar los pies a los reclusos en la ceremonia del Jueves Santo. En esta ocasión ha sido la cárcel romana de Regina Coeli, donde la mayoría de los detenidos son extranjeros en prisión preventiva.

En ese enorme edificio a orillas del río Tíber, Francisco repitió el gesto de Jesús con cuatro detenidos italianos, dos filipinos, dos marroquíes, un moldavo, un colombiano, un nigeriano y uno de Sierra leona, entre los cuales había dos musulmanes y un budista.

En la misa de la Cena del Señor –que rememorara la institución de la Eucaristía–, el Santo Padre les ha dicho que «yo soy un pecador como vosotros, pero represento a Jesús, soy el embajador de Jesús. Y cuando me incline delante de cada uno de vosotros pensad: ‘Jesús se ha arriesgado por mí, que soy un pecador, para venir a decirme que me ama’. Esto es servir».

También les dijo que, en la época de Jesús, «lavar los pies era un trabajo de esclavos, y Jesús quiso hacerlo para darnos ejemplo de cómo debemos servir a los demás».

En el intercambio de la paz, Francisco les invitó «a dar el don de la paz a todos, buenos y malos, a las personas que queremos y las que odiamos, incluso a las personas de las que querríamos vengarnos».

A su llegada a la cárcel, el Papa saludó a los presos que estaban en la enfermería, mientras que al acabar la misa fue a visitar a los del ala de protección especial, personas que han cometido delitos asquerosos y corren el riesgo de ser agredidos por otros reclusos.

Juan Vicente Boo/ABC. Ciudad del Vaticano