El Papa explica por qué la Iglesia es provida - Alfa y Omega

El Papa explica por qué la Iglesia es provida

En la Pascua del enfermo, Francisco afirma que «estamos llamados a mantener a los ancianos como un tesoro precioso» y asegura que «los niños por nacer son siempre bienvenidos»

Ricardo Benjumea
Visita del Papa al Hospital San Giovanni de Roma en septiembre de 2016

En la Pascua del enfermo, Francisco afirma que «estamos llamados a mantener a los ancianos como un tesoro precioso» y asegura que «los niños por nacer son siempre bienvenidos»

La defensa de la dignidad de toda vida humana no es ideológica sino que se fundamenta en el mandato de amor a los demás, explicó el Papa este domingo, en el que la Iglesia celebra la Pascua del enfermo, durante el rezo del Regina coeli ante miles de fieles en la plaza de San Pedro

«El amor por los demás no puede reservarse para momentos excepcionales», sino que debe convertirse en la constante de nuestra existencia», afirmó el Pontífice. «Y es por eso que estamos llamados a mantener a los ancianos como un tesoro precioso y con amor», incluso «si crean problemas económicos e inconvenientes».

De ahí se deriva también la exigencia de cuidar a los enfermos, «incluso en la última etapa», porque «les debemos brindar toda la asistencia posible».

Y por último, «esta es la razón por la que los niños por nacer son siempre bienvenidos», porque «la vida siempre debe ser protegida y amada desde la concepción hasta su ocaso natural».

Jesús, añadió Francisco, nos pide de amarnos como Él nos ama, «pero esto no lo podremos hacer si no tenemos su mismo corazón», y por eso necesitamos acudir a la Eucaristía cada domingo, que tiene como finalidad «formar en nosotros el corazón de Cristo».

Ese amor de Cristo «no es un sentimiento superficial, sino una actitud fundamental del corazón», que se manifiesta en vivir como Él quiere. Y se debe realizar «en la vida cotidiana, en las actitudes y en las acciones», no solo com «palabras, palabras y palabras». «Eso no es amor», exclamó el Obispo de Roma. «El amor es concreto cada día». E implica «una disponibilidad hacia «cada hermano y hermana», «sea quien sea y en cualquier situación», pero «empezando por aquellos cercanos a mí en la familia, en la comunidad, en el trabajo, en la escuela…».

Tras el rezo del Regina coeli, el Papa pidió oraciones por la República Centroafricana, donde la pasada semana un atentado contra una iglesia dejó varios muertes, entre ellos un sacerdote. Y aludió a la beatificación de Clara Fey, el sábado en Alemania, agradeciendo su testimonio como educadora solidaria de los jóvenes desfavorecidos.

Ricardo Benjumea