«Este es el único título honorífico que deberíamos buscar...»

El Papa: «Este es el único título honorífico que deberíamos buscar como cristianos...»

Durante la catequesis, el Papa ha asegurado que «en la Iglesia hay y debe haber sitio para todos»

José Calderero de Aldecoa
León XIV saluda a los peregrinos durante la audiencia. Foto: Vatican News.
León XIV saluda a los peregrinos durante la audiencia. Foto: Vatican News.

«En la Iglesia hay y debe haber sitio para todos». Incluso «quienes no han recibido todavía el Evangelio están, de alguna manera, orientado al pueblo de Dios y la Iglesia». Así lo ha enseñado el Papa León XIV en la catequesis que ha tenido lugar este miércoles en la Plaza de San Pedro, en la que también ha revelado cuál es el único título honorífico que deberíamos buscar como cristianos.

De esta forma, «cada cristiano está llamado a anunciar el Evangelio y a dar testimonio en todos los ambientes en los que vive y obra». La Iglesia «no puede nunca estar replegada en sí misma, sino que está abierta a todos y es para todos». Y «debe extenderse a todo el mundo y en todos los tiempos, para así cumplir el designio de la voluntad de Dios».

Gran signo de esperanza

De hecho, la Iglesia ya «es un pueblo en el que conviven, en la fuerza de la fe, mujeres y hombres de distinta nacionalidad, lengua o cultura». Así es como este pueblo muestra su catolicidad, según el Santo Padre, «acogiendo las riquezas y los recursos de las diversas culturas y, al mismo tiempo, ofreciéndoles la novedad del Evangelio para purificarlas y elevarlas».

Para el Pontífice, esto «es un gran signo de esperanza, sobre todo en nuestros días, atravesados por tantos conflictos y guerras». Y ha añadido: «Es un signo puesto en el corazón mismo de la humanidad, llamada y profecía de esa unidad y de esa paz a la que Dios Padre llama a todos sus hijos».

El único título honorífico

Por último, León XIV, que ha reflexionado a partir de la Constitución dogmática Lumen gentium, del Concilio Vaticano II, ha asegurado que «lo que cuenta realmente en la Iglesia», antes que cualquier tarea o función, «es estar injertados en Cristo, ser por gracia hijos de Dios». Según el Papa, «este es el único título honorífico que deberíamos buscar como cristianos». Por ello, «la ley que anima las relaciones en la Iglesia es el amor».