El Papa envía sus condolencias a Nepal mientras Caritas ya trabaja sobre el terreno - Alfa y Omega

El Papa envía sus condolencias a Nepal mientras Caritas ya trabaja sobre el terreno

El Papa Francisco ha manifestado «su solidaridad con todos los afectados por el desastre» en Nepal y «asegura a quienes lloran por sus familiares fallecidos su cercanía en la oración». Además de las 3.600 víctimas mortales, dos días después del primer terremoto hay decenas de miles de personas en la calle y los hospitales están saturados. Caritas Nepal ya está trabajando sobre el terreno para distribuir productos de primera necesidad, aunque el reto es hacerlos llegar a las zonas de montaña

Redacción

El Papa Francisco ha manifestado «su solidaridad con todos los afectados por el desastre» en Nepal y «asegura a quienes lloran por sus familiares fallecidos su cercanía en la oración». Además de las 3.600 víctimas mortales, dos días después del primer terremoto hay decenas de miles de personas en la calle y los hospitales están saturados. Caritas Nepal ya está trabajando sobre el terreno para distribuir productos de primera necesidad, aunque el reto es hacerlos llegar a las zonas de montaña

La Iglesia se está volcando con las víctimas del terremoto que el sábado arrasó Nepal, provocando al menos 3.600 muertos y miles de heridos. El domingo, tras el rezo del Regina coeli, el Papa pidió a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro que se unieran a él en la oración «por las víctimas, por los heridos y todos los que sufren por esta calamidad. Que reciban el apoyo de la solidaridad fraterna. Y recemos a la Virgen para que esté al lado de todos ellos».

El mismo día, el Secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, envió un telegrama de condolencia a monseñor Paul Simick, Vicario apostólico de Nepal, en el que afirma: «Su Santidad el Papa Francisco se entristeció profundamente al tener noticia el terremoto y la consecuente pérdida de muchos cientos de vidas en Nepal, así como en los países vecinos. Manifiesta su solidaridad con todos los afectados por este desastre y asegura a quienes lloran por sus familiares fallecidos su cercanía en la oración. Su Santidad encomienda el alma de las víctimas a la amorosa misericordia del Todopoderoso y alienta a las autoridades civiles y personal de emergencia mientras continúan sus labores de rescate y de asistencia a todos los afectados por esta tragedia. Sobre todos ellos invoca la bendición del Todopoderoso como prenda de sanación y consuelo». Monseñor Simick, por su parte, ha subrayado a los medios que «estamos rezando por el país y pedimos a todos que se unan a nosotros expresando su apoyo».

Al menos 10.000 víctimas

El lunes por la mañana –hora española– el balance llegaba ya a las 3.600 víctimas mortales, aunque se espera que la cifra siga aumentando a medida que sigan llegando datos de los pueblos de montaña más cercanos al epicentro, que han permanecido aislados durante todo el fin de semana. Entre las víctimas, hay 500 cristianos que se encontraban en el interior de cinco templos.

Según el Centro Nacional de Operaciones de Emergencia nepalí, hay además al menos 6.500 heridos que los hospitales no tienen camas para atender. Los médicos se están viendo incluso obligados a operar al aire libre, informa «AsiaNews». La lluvia está dificultando tanto las operaciones de rescate como las condiciones de vida de los supervivientes, que viven y duermen en las calles. Los médicos han advertido de que las provisiones de vacunas y de medicinas contra enfermedades como la diarrea y el sarampión se están agotando.

El padre jesuita Pius Perumana, Director de Caritas Nepal, ha explicado a Radio Vaticana y AsiaNews cómo se encuentran: «La situación es bastante mala, incluso al tercer día, porque la gente está en la calle sin un techo. Las operaciones de búsqueda y rescate están todavía funcionando porque hay más gente atrapada en los edificios derrumbados». Desde esta organización caritativa, «estamos trabajando junto con otras unidades de Caritas, varios grupos religiosos y muchos voluntarios», distribuyendo comida, agua, mantas y primeros auxilios.

Entre sus necesidades más inmediatas, añade, está «más refugios, alimentos y productos sanitarios. La ayuda está llegando, pero el problema es que sólo tenemos un aeropuerto internacional y es muy pequeño». Las necesidades de Katmandu «puede quedar totalmente cubiertas en un día o dos, pero en las zonas periféricas puede que necesitemos helicópteros con los cuales transportar las cosas».

Agradecimiento a los cristianos

Por otro lado, los colegios católicos que no están dañados están abiertos para ofrecer a la gente refugio y alimentos. Bamdev Gautam, Viceprimer Ministro, ha agradecido la labor de «todos los católicos y cristianos que junto con muchos otros están ofreciendo asistencia en este momento de pánico».

El terremoto del sábado, de 7.8 grados de magnitud, es el peor que golpea la región desde hace más de 80 años; en concreto, desde 1934, cuando un terremoto de magnitud 8.3 provocó 8.500 muertes. Desde entonces, se han producido decenas de réplicas, una de ellas de magnitud 6.6, que agravó los daños ya producidos. Por ejemplo, una iglesia protestante se derrumbó y mató a 70 fieles.

El Ministro de Interior informó además de que 20.000 edificios han sido completamente destruidos. Entre ellos se encuentran varios monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

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