El Papa cargará con la cruz en el vía crucis del Coliseo el Viernes Santo
Las meditaciones del vía crucis han sido escritas por Francesco Patton, antiguo custodio de Tierra Santa.Tiene un sentido especial por la guerra en Oriente Medio
León XIV portará personalmente la cruz durante el vía crucis del Viernes Santo en el Coliseo de Roma. Este será uno de los gestos centrales de su primera Semana Santa como Pontífice, pues aún no ha pasado un año desde su elección el 8 de mayo de 2025.
El vía crucis, que rememora el camino de Jesús hacia su crucifixión, contará también con meditaciones redactadas por Francesco Patton, antiguo custodio de Tierra Santa. Es un encargo que le ha hecho León XIV y que cobra mayor sentido teniendo en cuenta la guerra en Oriente Medio y que cada vez, aparte de Israel y Palestina, implica a más países como Irán o el Líbano.
Francisco no lo pudo presidir en 2025
En 2025 y 2024, estas meditaciones habían sido escritas por el Papa Francsico. Y el año pasado en concreto, lo siguió desde Casa Santa Marta, pues acababa de pasar por una larga hospitalización en el Policlínico Gemelli de Roma. En su lugar, lo presidió el cardenal vicario del Papa para la diócesis de Roma, Baldo Reina.

Conviene destacar también que la tradicional elección del Coliseo para esta celebración es especialmente simbólica, pues en tiempos del Imperio Romano fue un lugar de martirio para cristianos.
La Cena del Señor en San Juan de Letrán
Antes del vía crucis, en el Jueves Santo, León XIV presidirá por la mañana la Misa Crismal y por la tarde la celebración de la Cena del Señor en la basílica de San Juan de Letrán, que es propiamente la catedral de la diócesis de Roma. Es un gesto diferente al que solía hacer el Papa Francisco, quien acostumbraba a visitar cárceles este día y lavar allí los pies a los reclusos

El Sábado Santo, la Vigilia Pascual se celebrará en la basílica de San Pedro. Igual que la Misa del Domingo de Resurrección y la bendición Urbi et Orbi por la paz en Roma y el mundo entero. Sucederá en la misma logia central en la que, nada más ser elegido, León XIV pidió ayuda a todos los católicos para construir «una paz desarmada y desarmante».