El Papa anima a descubrir a Dios en «las cosas de cada día» - Alfa y Omega

El Papa anima a descubrir a Dios en «las cosas de cada día»

La liturgia de hoy se inspira «precisamente en la vida ordinaria», ha destacado Francisco en el ángelus, e invita a la confianza y a la paciencia

Begoña Aragoneses
Foto: Vatican Media

«Las cosas de cada día, esas que a veces parecen todas iguales y que llevamos adelante con distracción o cansancio, están habitadas por la presencia escondida de Dios». Ante varios centenares de fieles congregados en la plaza de san Pedro para el rezo del ángelus, el Papa Francisco ha aludido este domingo, 13 de junio, a la liturgia del día, inspirada «precisamente en la vida ordinaria». Así, ha animado a tener los «ojos atentos para saber buscar y hallar a Dios en todas las cosas». Esto implica detenerse en medio del «fragor del mundo» y de «las muchas actividades que llenan nuestras jornadas».

Igual que «Dios está obrando como una pequeña semilla buena que silenciosa y lentamente germina», ha asegurado el pontífice, así también «la semilla de nuestras buenas obras», aunque puedan parecer poca cosa, «humilde y lentamente da fruto». Por eso, Jesús hoy «quiere infundirnos confianza» ante el desánimo que se puede sufrir al ver «la debilidad del bien frente a la fuerza del mal». El Evangelio, ha dicho, «nos pide una mirada nueva», ojos que «saben ver más allá de las apariencias».

Y unida a la confianza, la paciencia. «Qué importante esta actitud –ha subrayado el Papa– para salir de la pandemia». La confianza de «estar en la mano de Dios», y la paciencia «para reconstruir y recomenzar». También en la Iglesia, ha observado, «puede arraigar el desánimo cuando asistimos al fracaso de la fe». Pero «los resultados de nuestra siembra no dependen de nuestras capacidades, dependen de la acción de Dios». «A nosotros nos corresponde sembrar», ha concluido.

Un recuerdo para los menores trabajadores

Tras el rezo del ángelus, Francisco ha dedicado unas palabras de cercanía «a la población de Etiopía, golpeada por una gran crisis humanitaria que expone a los más pobres a la carestía». Igualmente se ha referido a la llegada a Sicilia en la tarde de este domingo, 13 de junio, de los restos del barco naufragado en 2015 frente a las costas de Lampedusa. «Esta tragedia continúa interpelando la conciencia de todos», ha aseverado el Papa sobre el hundimiento del barco, con cerca de 800 migrantes a bordo de los cuales murieron más de 700. Y ha añadido: «El Mediterráneo se ha convertido en el cementerio más grande de Europa». El buque se expondrá en el Jardín de la Memoria de ciudad siciliana de Augusta.

El Papa ha hecho también un llamamiento contra el trabajo infantil, cuya jornada se celebró este pasado sábado, 12 de junio. Ante la privación a estos menores trabajadores de vivir su infancia –160 millones en el mundo según estimaciones de Naciones Unidas–, Francisco ha pedido no «cerrar los ojos». «Hagamos todos un esfuerzo para erradicar la esclavitud en estos tiempos», ha suplicado. El Santo Padre se ha despedido de los presentes en la plaza de San Pedro con su habitual «por favor, no se olviden de rezar por mí».