El Papa alerta ante un riesgo de hoy: los peligros de perseguir la «mera apariencia»
En el rezo del ángelus, ha reconocido que algunas actitudes basadas en buscar aceptación y apariencia generan «estilos de vida efímeros y decepcionantes». También ha pedido oraciones por el este de la República Democrática del Congo
El Papa León XIV ha alertado este domingo frente a la tentación de depender de la apariencia. En su reflexión antes del rezo del ángelus, ha señalado cómo «a menudo se le da una importancia excesiva a la aprobación, al consenso y a la visibilidad, hasta el punto de condicionar las ideas, los comportamientos y los estados de ánimo». Esto causa «sufrimiento y divisiones» y produce «estilos de vida y de relación efímeros, decepcionantes y oprimentes».
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el Santo Padre ha recordado que, sin embargo, no necesitamos estos «sucedáneos de la felicidad». Frente a la búsqueda de la apariencia, «nuestra alegría y nuestra grandeza no se basan en ilusiones pasajeras de éxito y de fama, sino en sabernos amados y deseados por nuestro Padre que está en los cielos».
Un ejemplo de ello, ha afirmado, es san Juan Bautista. Para él, habría sido fácil aprovecharse de su fama, ya que era un hombre muy querido por las multitudes. «En cambio, no cede en absoluto a la tentación del éxito y la popularidad» sino que «frente a Jesús, reconoce su propia pequeñez y le da espacio a su grandeza».
Jesús comparte nuestro esfuerzo
Se refería al pasaje del Evangelio que se lee en Misa este domingo, en el que el Bautista señala a Jesús, después de su bautismo, como «el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo». Juan «sabe que ha sido enviado para preparar “el camino del Señor” y cuando el Señor viene, reconoce su presencia con alegría y humildad y se retira de la escena. ¡Qué importante es para nosotros hoy su testimonio!».

Por otro lado, ha señalado que Jesús nos habla del amor «de un Dios que aún hoy viene entre nosotros, no para sorprendernos con efectos especiales, sino para compartir nuestro esfuerzo y asumir nuestras cargas, revelándonos quiénes somos realmente y cuánto valemos a sus ojos». Por eso, ha exhortado a que «no nos dejemos distraer ante su paso. No malgastemos tiempo y energías persiguiendo lo que es mera apariencia».
«Aprendamos de Juan el Bautista a mantener alerta el espíritu, amando las cosas sencillas y las palabras sinceras, viviendo con sobriedad y profundidad de mente y de corazón, conformándonos con lo necesario». Ha concluido animando además a encontrar «cada día, en cuanto sea posible, un momento especial en el que detenernos en silencio para rezar, reflexionar, escuchar»; es decir, para «ir al desierto» y allí «encontrarnos con el Señor».
Rezar por la unidad visible
Al final de la oración mariana, León XIV ha recordado que este domingo comienza el Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos. Por ello, «invito a todas las comunidades católicas a fortalecer en estos días la oración por la plena unidad visible de todos los cristianos». El Santo Padre ha recordado que ya su predecesor León XIII animó mucho la celebración de esta cita.
Este año, las reflexiones giran en torno al lema Un solo cuerpo y un solo espíritu como una sola es la esperanza a la que hemos sido llamados. Han sido preparadas por un grupo ecuménico coordinado por la Iglesia apostólica armenia. Cabe recordar que, paradójicamente, esta diócesis se enfrenta ahora a un conflicto interno por el intento de diez obispos, junto con el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, de deponer el patriarca Karekin II.
Preocupación por África
«Este compromiso por la unidad se debe acompañar coherentemente» con el que busca «la paz y la justica en el mundo». En este tradicional apartado de su intervención dominical, el Pontífice ha subrayado esta semana «las grandes dificultades que sufre la población del este de la República Democrática del Congo, obligada a huir especialmente hacia Burundi a causa de la violencia».
Así, por ejemplo, al menos cinco personas murieron la semana pasada en una nueva incursión atribuida a las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF por sus siglas en inglés) en la provincia de Kivu Norte. Este grupo tiene vínculos con el Estado Islámico.

En la tarde del 13 de enero, los atacantes atacaron la aldea de Mausa, en el territorio de Lubero. Además de asesinar a cinco habitantes, incendiaron varias viviendas y la iglesia kimbanguista de Mausa, dejando la aldea parcialmente devastada. Varios habitantes siguen desaparecidos, informa Fides. «Oremos para que entre las partes en conflicto prevalezcan siempre el diálogo, la reconciliación y la paz», ha invitado el Papa.
Por último, León XIV ha asegurado su «oración por las víctimas de las inundaciones que en días pasados han afectado África meridional». En las últimas semanas, según recoge AP, las lluvias torrenciales y sus consecuencias han causado la muerte de más de 100 personas en Sudáfrica, Mozambique y Zimbabue. De hecho, en Mozambique se han registrado 103 víctimas mortales desde que comenzó la temporada de lluvias, en octubre pasado.