El obispo de Barbastro, dispuesto a renunciar si la Virgen de Torreciudad no regresa a la ermita
El día 5 será el traslado de la talla original desde el santuario a la ermita para la Romería de Vírgenes de Ribagorza y Sobrarbe. Ángel Pérez Pueyo asegura que Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad no tiene que regresar al santuario del Opus Dei
El obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez Pueyo, asegura que está dispuesto a poner su cargo a disposición de la Santa Sede antes que aceptar una solución que, a su juicio, prive a la diócesis de la talla original de Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad.
«Tened por seguro que vuestro pastor nunca firmaría ese improbable expolio a vuestra dignidad. Pondría en tal caso mi cargo a disposición por lealtad a nuestro pueblo», así lo afirma el obispo en un comunicado a pocos días de que la talla de la Virgen sea trasladada del santuario a la ermita.
La salida de la Virgen no fue una renuncia
La talla románica original, que durante siglos fue venerada en la antigua ermita de Torreciudad, se encuentra en el nuevo santuario, construido por el Opus Dei. La imagen se venera habitualmente allí, mientras que la diócesis reclama que vuelva de forma estable a la ermita, que considera su ubicación histórica.
En este comunicado, Pérez Pueyo sostiene que la documentación histórica y jurídica reunida en los últimos años no permite considerar la salida de la imagen de su ermita como una renuncia voluntaria. «Durante estos últimos años la Diócesis ha reunido documentación histórica y jurídica que, a nuestro juicio, impide considerar la salida de la imagen de su ermita como una renuncia voluntaria de este pueblo a su custodia y a su lugar originario. Antes del actual templo, antes de las controversias y antes de cualquiera de nosotros, durante más de un milenio esta imagen estuvo unida a esta tierra y a su ermita. Y su salida autorizada, acorde a derecho, no nos consta en los archivos ni del Cabildo ni de la Diócesis», escribe Pérez Pueyo.
«No pedimos privilegios»
La polémica se ha avivado a raíz del anuncio de que el próximo 5 de septiembre la talla original regresará temporalmente a la antigua ermita con motivo de la 47.ª Romería de Vírgenes de Ribagorza y Sobrarbe. Para el obispo, el traslado no debería ser puntual, sino permanente. «No pedimos privilegios. Pedimos que la Madre permanezca en su casa de siempre», afirma. Y rechaza que la imagen se convierta en «alguien extraño que haga algunas visitas a sus hijos desde casa ajena».
Pérez Pueyo destaca que la diócesis ha renunciado a cualquier compensación económica y no reclama la gestión del nuevo templo, sus bienes, sus cuentas ni las entidades vinculadas al complejo. También ha pedido que Torreciudad sea reconocido como santuario internacional dependiente directamente de la Santa Sede y que sea esta quien supervise su actividad económica y pastoral. «Pero hay una sola cosa que esta diócesis no puede entregar, a la que unos hijos no pueden renunciar: a su Madre», añade.
El papel del Papa Francisco
El prelado recuerda asimismo que el Papa Francisco supo del conflicto. Según relata, en un manuscrito fechado el 13 de julio de 2023 le escribió de su puño y letra: «¡No cedás!». También asegura que, durante un encuentro en Roma en 2024, Francisco le preguntó: «Ángel, ¿bajaron ya la Virgen?». Pérez Pueyo afirma además que, en otro manuscrito fechado el 13 de octubre de 2024, el Papa le advirtió de «las intrigas mafiosas que están en curso» alrededor de este asunto.
El obispo insiste en que su postura no supone un rechazo a la labor desarrollada en el santuario. Así, expresa su deseo de que el Opus Dei «pueda desarrollar allí su carisma y su misión» y que Torreciudad se convierta en «un gran foco universal de evangelización mariana». Pero señala una línea roja: «La firmeza no es enemiga de la comunión». Y añade: «La comunión no implica ceder a la dignidad. La caridad no obliga a llamar justo a lo injusto».
Menciona también que el 9 de octubre de 2024 el Papa Francisco dispuso un comisariado pontificio plenipotenciario para el complejo de Torreciudad. El obispo subraya que este «recae sobre Torreciudad; no sobre la diócesis de Barbastro-Monzón». Por ello, afirma que la Iglesia particular «no ha sido comisariada» y mantiene la responsabilidad pastoral sobre «la fe de su pueblo, su piedad popular y la memoria que le ha sido confiada».
El próximo 5 de septiembre, cuando la talla vuelva por un día a la ermita, Pérez Pueyo anuncia que reafirmará su compromiso con la permanencia de la imagen en el lugar que considera su hogar histórico. «Nuestra Madre debe volver a su casa», concluye.