El hombre posmoderno - Alfa y Omega

El hombre posmoderno

Juan Orellana

El veterano director Ridley Scott, que entró en el mundo del cine pisando fuerte con películas como Blade Runner, Alien o Thelma y Louise, ha tenido posteriormente una carrera más bien irregular. Con Marte ha vuelto a ese género que conoce bien, las aventuras de ciencia ficción. El argumento nos lleva a 2033, cuando una misión tripulada de la NASA en Marte tiene que abandonar precipitadamente el planeta ante la amenaza devastadora de una tormenta. En la operación muere un tripulante, Mark Watney (Matt Damon), cuyo cadáver queda sepultado por el polvo. Unas horas después, los directivos de la NASA se quedan anonadados al descubrir que Watney sigue vivo. Y la nave ya no puede dar la vuelta.

El guion de Drew Goddard (Guerra Mundial Z) se basa en el bestseller de Andy Weir y recuerda a la magnífica El náufrago, en el sentido de que describe toda la creatividad de que un hombre es capaz para sobrevivir a la soledad en un mundo hostil. Sin embargo, carece de la agudeza antropológica de aquella cinta, al ofrecer una imagen muy autosuficiente del hombre, que solo puede confiar en la ciencia y la técnica y que no tiene casi apertura a la trascendencia. Cuando el ser humano se encuentra en una situación límite, cara a cara con la muerte, salen a la luz los factores fundamentales de la conciencia que tiene de sí mismo, y en ese sentido Watney es prototipo del hombre posmoderno, autónomo, superviviente y adiestrado en controlar todo. Qué lejos quedan las preocupaciones metafísicas presentes en Blade Runner. Interesante para constatar el cambio cultural (epocal) en poco más de tres décadas.

Dicho esto, hay que reconocer que funciona muy bien como entretenimiento: combina el suspense con el humor, ofrece una brillante paisajística marciana y cuenta con un reparto inmejorable (Jessica Chastain, Jeff Daniels, Michael Peña o Kate Mara entre otros).

Juan Orellana