El Gran Poder. Un trocito de la Semana Santa andaluza en nuestro Madrid
El Gran Poder y la Macarena, las advocaciones con más devoción en Sevilla, aguardan todo el año junto al patrón de Madrid su estación de penitencia. «Es algo que esperamos con mucha ilusión»
A lo largo de la historia, la Semana Santa ha calado hondo en los andaluces. Esa mezcla de fe compartida, olor a incienso, música cofrade y cera quemada se ha grabado a fuego en ellos, hasta el punto de que no son pocos los que han replicado la experiencia allá por donde han pasado. Así sucedió en Madrid con la Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de la Esperanza Macarena. «Surgió por las añoranzas de un grupo de ilustres hispalenses afincados en Madrid que, en el año 1940, decidieron fundar una hermandad y cofradía de nazarenos que tuviera como titulares las dos advocaciones con más devoción en Sevilla: Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de la Esperanza Macarena», explica en conversación con Alfa y Omega la actual hermana mayor, Mercedes Herráez. Se trata, por tanto, de «la hermandad más antigua de inspiración andaluza de las que existen actualmente en Madrid».
La primera Junta de Gobierno ya dejaba entrever el prometedor futuro que le esperaba a la entidad. Músicos, toreros, pintores, escultores, literatos… nadie se quiso quedar fuera del proyecto. Entre ellos, figuraban personalidades de la talla del torero José Mejías Jiménez o el famoso pintor Ignacio Zuloaga. Pero estos no son los únicos españoles ilustres que han estado vinculados a la organización a lo largo de su historia. De hecho, la hermandad ostenta el título de real desde que en 1987 el entonces monarca de España —actual rey emérito—, Juan Carlos I, aceptó el nombramiento de hermano mayor honorario. Al mismo tiempo, su madre, María de las Mercedes de Borbón y Orleans, se convirtió en camarera de honor de la imagen de la Macarena. «Para nuestra corporación es un orgullo», certifica Herráez.

Además de hablar de Andalucía y la Casa Real, para entender del todo al Gran Poder y la Macarena hay que referirse específicamente a Madrid. Si bien «nuestra primera sede canónica fue la parroquia de Santa Cruz», en 1978 se trasladaron a la Real Colegiata de San Isidro y Nuestra Señora del Buen Consejo. El templo, situado en el corazón de la capital, «fue catedral de la diócesis hasta la erección de la Almudena, y en ella se custodian los restos del patrono de Madrid». San Isidro Labrador yace incorrupto en el altar mayor, custodiado a derecha e izquierda, aunque en el otro extremo del templo, por los titulares de la hermandad.
Todos estos ingredientes hacen que la salida procesional del Jueves Santo sea seguida «por miles de personas», asegura Herráez. Cada año, los madrileños disponen de hasta seis horas para contemplar por la calle a este Cristo, obra de José Rodríguez, y a su madre, esculpida por Antonio Eslava. Como testigos de ese encuentro, están los 1.200 hermanos entre los que Mercedes Herráez hace cabeza. «Aunque hay que decir que cada año se incorporan nuevas personas».
Jueves Santo. 2 de abril. 18:30 h.
- Colegiata de San Isidro
- Calle Toledo
- Calle Concepción Jerónima
- Calle del Salvador
- Plaza Provincia
- Calle Gerona
- Plaza Mayor
- Calle de Ciudad Rodrigo
- Travesía de Bringas
- Calle Cava de San Miguel
- Calle Maestro Villa
- Plaza Conde de Barajas
- Calle Conde de Miranda
- Convento de las Carboneras
- Plaza de San Miguel
- Calle Mayor
- Calle de Bordadores
- Calle Arenal
- Puerta del Sol
- Calle Carretas
- Calle San Ricardo
- Calle de la Paz
- Calle de la Bolsa
- Plaza Santa Cruz
- Parroquia Santa Cruz
- Calle Atocha
- Calle Carretas
- Calle Conde de Romanones
- Calle Colegiata
- Calle Toledo
- Colegiata de San Isidro
Para todos ellos, «sacar a las calles a nuestras sagradas imágenes, en sus pasos, es algo que esperamos durante todo el año con mucha ilusión», además de una oportunidad para difundir «un mensaje evangelizador».
Una vez concluida la procesión, cuya entrada en la colegiata de San Isidro está prevista para las 23:45 horas, la cofradía se vuelve a convertir en hermandad y continúa su labor a lo largo del resto del año. La estación de penitencia es la cúspide, pero «la formación y la caridad son también elementos fundamentales» dentro de este tipo de organizaciones, asegura la hermana mayor. «Durante el año, tenemos distintas sesiones formativas y llevamos a cabo una importante atención a quienes lo necesitan a través de la acción social», concluye Mercedes Herráez.
El año pasado, por ejemplo, el Gran Poder y la Macarena puso en marcha una recogida de alimentos, bajo el lema Kilos de Esperanza. En cuatro días se recogieron 100 kilos de comida y 525 euros, que fueron entregados a la Cáritas parroquial.
1940
Real Colegiata de San Isidro y Nuestra Señora del Buen Consejo
1.200
Negro