Escuelas Católicas de Madrid y el Gobierno de Ayuso acercan posturas: «Me sentí escuchado»
Tras el encontronazo por la intención del Ejecutivo regional de prohibir las pantallas, las partes celebraron una reunión en la que el secretario general de ECM pudo subrayar que la medida «supone un menoscabo a la libertad educativa»
Después del encontronazo entre la Comunidad de Madrid y Escuelas Católicas de Madrid por la intención del Ejecutivo Regional de prohibir el uso de pantallas en Infantil y Primaria, las partes acercaron posturas en una reunión que se celebró el lunes y que duró cerca de dos horas.
«La verdad es que pudimos hablar y yo me sentí escuchado. Todo lo que había ido a decir lo pude decir con absoluta tranquilidad y libertad», ha confesado Emilio Díaz, secretario general de la entidad educativa, en entrevista con Alfa y Omega.
La conversación, según Díaz, no versó tanto en «el tema de las pantallas», que reconoce que es «un tema opinable», sino más bien en que «la norma invade la autonomía y la capacidad de dirección de los centros».
Asimismo, el secretario general de ECM considera que esta actuación «supone un menoscabo a la libertad educativa». Lo cual «es tremendamente sorprendente y contradictorio con el posicionamiento habitual a nivel general, y en el tema educativo específicamente, por parte del Gobierno».
Como resultado de la reunión, desde Escuelas Católicas de Madrid esperan «que el Ejecutivo tenga sensibilidad y capacidad de rectificación». De esta forma, Díaz confía en «que se pueda llegar a un acuerdo y que, por tanto, se respete la capacidad de dirección de los centros», cosa que el borrador del decreto y la nota de prensa «no hacen».