El dilema de los cristianos tras la muerte del padre El Raï: el Líbano pide ayuda al Vaticano
«He pedido a la Santa Sede que intervenga y medie para ayudar a preservar la presencia cristiana», ha dicho el ministro de Asuntos Exteriores
¿Qué ocurrió para que las operaciones de Israel en el sur del Líbano, dirigidas a acabar con la milicia chiita Hizbulá, hayan terminado con la vida de un sacerdote en un pueblo habitado únicamente por cristianos? La muerte de Pierre el Raï ha puesto el foco en la realidad que están viviendo los cristianos de las localidades de la frontera. Se sienten «abandonados» en medio de un macabro juego en el que nadie parece preocuparse por ellos.
Qlayaa en concreto, de donde era párroco, es una aldea maronita de unos 8.000 habitantes en el distrito de Marjayoun, a pocos kilómetros de la frontera israelí. «Es un pueblo muy antiguo, una parroquia muy entregada en su fe. Durante todas las guerras esta gente ha dado un testimonio muy fuerte», explica a Alfa y Omega Raymond Abdo, provincial de los carmelitas descalzos en el país.
À l’occasion de l’enterrement du Père el-Raï, L'@OeuvredOrient a organisé un convoi pour acheminer un camion de vivres de 40 000 dollars afin de venir en soutien de la communauté pendant un mois.
— L'Œuvre d'Orient (@OeuvredOrient) March 11, 2026
L’Œuvre d’Orient appelle a une mobilisation d’urgence, pour faire un don :… pic.twitter.com/GsVOhWfRBz
Tras el inicio de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, Hizbulá empezó a lanzar cohetes contra territorio israelí desde esa zona como respuesta a la muerte del ayatolá Alí Jamenei. «Israel amenazó a toda la gente que vive en el sur del Líbano para evacuar totalmente todos los pueblos».
La orden puso los habitantes de «cuatro o cinco pueblos cristianos muy cerca de la frontera» en una disyuntiva, narra Abdo. «No querían dejar sus casas ni vaciar esos pueblos» por miedo a que milicianos de Hizbulá «vinieran y ocuparan sus pueblos». Entonces, El Raï y otros sacerdotes decidieron quedarse con la gente, «viviendo su fe y resistiendo».
Así lo declararon en una comparecencia pública el viernes 6 de marzo. Dos días después, el padre Pierre declaró a France24 que «estamos obligados a quedarnos a pesar del peligro cuando defendemos nuestra tierra, y lo hacemos pacíficamente. Ninguno de ellos porta armas».
¿Por qué atacó Israel?
El padre Abdo explica que los soldados israelíes tienen la capacidad de «localizar muy fácilmente de forma electrónica» a los combatientes de Hizbulá allá donde van; «no sé cómo». Este dato recuerda a cómo en septiembre de 2024 Israel atacó a varios dirigentes de Hizbulá haciendo explotar sus dispositivos buscapersonas.

Así, aunque en Qlayaa «no hay gente de Hizbulá» de forma fija, «alguien de ellos debió de venir al pueblo. Los israelíes lo descubrieron e inmediatamente atacaron». Según informes locales que cita OSV News, los proyectiles procedían de un tanque israelí Merkava.
El resto de la historia es conocido: «Una persona de la parroquia había sido herida» en su casa «y el padre corrió para ayudarlo. Cuando estaba allí bombardearon otra vez y resultó herido. No pudo resistir y murió».
Desde entonces, la gente de la zona está «muy nerviosa» y se siente «abandonada» por todos, subraya el fraile. «Hizbulá no tenía derecho a entrar en ese pueblo y sabe que hacerlo pone a la gente en peligro», denuncia. También Israel disponía de información suficiente para saber que su presencia en Qlayaa era circunstancial y que la población es cristiana, a pesar de lo cual atacaron.
Por último, «el Ejército libanés tenía el deber de proteger a esa gente y no dejar entrar ni a Hizbulá ni a Israel». Pero no lo hicieron, se queja Abdo.
¿Qué ocurrirá ahora?
A pesar de la primera decisión de no irse, tras la muerte de El Raï se teme un nuevo éxodo cristiano en el sur del Líbano. Hasta el punto de que el Gobierno del país de los cedros ha pedido ayuda a la Santa Sede. Youssef Raggi, ministro de Asuntos Exteriores, mantuvo este martes una conversación telefónica con el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario vaticano para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.

Ambos «intercambiaron opiniones sobre los últimos acontecimientos en el Líbano y la difícil situación de las localidades fronterizas del sur», según explicó Raggi en sus redes sociales y recoge Vatican News. «He pedido a la Santa Sede que intervenga y medie para ayudar a preservar la presencia cristiana en esas localidades, cuyos habitantes siempre han apoyado al Estado libanés y a sus instituciones militares oficiales y nunca han faltado a este compromiso».
Gallagher, según informó el político libanés, «afirmó que la Santa Sede está estableciendo todos los contactos diplomáticos necesarios para detener la escalada en el Líbano e impedir el desplazamiento de los ciudadanos de sus tierras». También aseguró que «el Líbano siempre ha estado, y sigue estando, en las oraciones» del Papa, como ha vuelto a quedar de manifiesto este miércoles.