El cardenal Rai exige a los políticos del Líbano formar gobierno lo antes posible

Los violentos disturbios que el Líbano sufrió durante el fin de semana preocupan a Beshara Boutros Rai, Patriarca maronita, quien culpa a los políticos de «no tener ni una pizca de humanidad»

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Foto: EFE/EPA/Wael Hamzeh

Los violentos disturbios que el Líbano sufrió durante el fin de semana preocupan a Beshara Boutros Rai, Patriarca maronita, quien culpa a los políticos de «no tener ni una pizca de humanidad»

Para el cardenal Beshara Boutros Rai, los políticos del Líbano «no tienen ni una pizca de humanidad». El Patriarca de Antioquía y metropolita de la Iglesia católica maronita acusa a los dirigentes de su país de «obstaculizar el nacimiento de un gobierno» y los responsabiliza directamente de «la vergüenza y la desgracia» que ha observado en los disturbios de Beirut y Hamra.

Durante el fin de semana, las fuerzas de seguridad libanesas protagonizaron duros enfrentamientos con los ciudadanos en las calles de Beirut. En la refriega, la Policía disparó proyectiles de goma y gases lacrimógenos para dispersar las protestas por la falta de gobierno. Por su parte, los manifestantes respondieron lanzando piedras a los agentes. Según AsiaNews, las consecuencias de estos enfrentamientos han llevado al personal sanitario a atender a 52 personas in situ y trasladar a otras 38 al hospital.

Esta nueva oleada de protestas se ha desatado tres meses después de que los políticos del país demostraran su incapacidad para formar gobierno, pues este se encuentra vacante desde el 29 de octubre. Una situación que los patriarcas y obispos han exigido solucionar a sus políticos en repetidas ocasiones para evitar el colapso del país.

En su última homilía, el patriarca Rai ha mostrado su cercanía al pueblo y sus «legítimas» exigencias. Además, ha acusado a los dirigentes del Líbano de «haber distorsionado el significado y la esencia misma de la política», una disciplina que define como «honorable» y al servicio de «el bien común».

Por último, el cardenal Rai ha puesto sobre la mesa cuatro exigencias. Por un lado, pide al Estado no subestimar las revueltas juveniles y evitar el uso desproporcionado de la fuerza para disolverlas. Por otro, ha encargado a los políticos que dejen de posponer su deber con el Líbano y formen gobierno lo antes posible. Al ejército y las fuerzas de seguridad les ha pedido un esfuerzo para evitar el enfrentamiento entre los ciudadanos. Y por último, solicita a la comunidad internacional que tome en serio los problemas del Líbano, especialmente teniendo en cuenta el rol que juega en Oriente Medio.

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