El cardenal Cañizares y don Juan Manuel de Prada, en Aranjuez. Sin cultura, no hay nueva evangelización - Alfa y Omega

El cardenal Cañizares y don Juan Manuel de Prada, en Aranjuez. Sin cultura, no hay nueva evangelización

La nueva evangelización en España pasa por que los católicos sepan formular propuestas claras y netamente cristianas en todos los ámbitos de la esfera pública, advirtió el cardenal Rouco en Aranjuez. En esa línea insistieron también el cardenal Antonio Cañizares y el escritor don Juan Manuel de Prada, en la inauguración del curso Los católicos ante los retos y desafíos en la España de hoy

José Antonio Méndez
Don Juan Manuel de Prada, durante su ponencia. Foto: Fundación Universitaria Rey Juan Carlos.

«Una fe que no se haga cultura, no es una verdadera fe». Así lo expresó el cardenal Antonio Cañizares, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, durante la inauguración del curso Los católicos, ante los retos y desafíos en la España de hoy, organizado por la Universidad Rey Juan Carlos, y del que él mismo es co-director. Al presentar al cardenal Rouco, cuya ponencia inauguró el curso, el prefecto advirtió de que «la respuesta a los desafíos de la evangelización del futuro se fraguan hoy en la escuela, en la cultura y en la realidad universitaria». De ahí que sea imprescindible la presencia de los creyentes en esos ámbitos, pues, «ante estos desafíos, los católicos no podemos ser la cofradía de los ausentes», sino que «hemos de preguntarnos cómo podemos ayudar a que España recupere aquello que constituye su identidad más profunda», o sea, su fe católica.

La clase de Religión

Un punto concreto de particular importancia, según resaltó el cardenal Rouco, es el ámbito de la escuela, y a este respecto lamentó que «la situación actual de la clase de Religión católica es insatisfactoria, porque no se respetan los acuerdos establecidos con la Santa Sede y la asignatura no tiene alternativa académica, desde 1991». Además, el cardenal Rouco señaló que, junto a las trabas de la Administración educativa, el otro gran problema en torno a esta asignatura está en la formación y en el compromiso del profesorado, «que, a veces, parece que quiere ayudar a no creer, en lugar de ayudar a creer; y eso es un problema, no de inteligencia, sino de vida: si no vives la fe, ¿cómo la vas a enseñar? Si no das ejemplo de vida a los chavales, ¿cómo la vas a transmitir?».

En todos los campos

El escritor Juan Manuel de Prada incidió en esta cuestión de fondo. En su ponencia, explicó que, «si la fe no se encarna en las realidades naturales, es una fe muerta». Algo que, de hecho, ha sido el detonante de la ausencia de cultura católica en la España de hoy: «Desde hace décadas, los católicos —afirmó— hemos dimitido de la defensa de nuestra fe», y por eso, «el verdadero desafío es volver a estar presentes en todos los ámbitos en los que hemos abandonado la propuesta de la verdad revelada que ilumina todas las realidades».

Y que nadie espere que la solución venga de un poder filo-católico, pues, como aseguró De Prada para Alfa y Omega, «hoy existe en España el riesgo cierto de caer en una suerte de mesianismo político, por el recuerdo de las dos legislaturas pasadas. Y esto es dramático, porque esa actitud jamás ha estado acorde con el catolicismo, y ahora, además, resulta patética, porque los gobernantes de las naciones europeas se han convertido en marionetas al servicio de los dictados de Bruselas y del poder económico». La respuesta ha de venir de otro lado: del Evangelio.