El arzobispo de Vilna (Lituania), nuevo presidente de CCEE

El arzobispo de Vilna (Lituania), nuevo presidente de CCEE

«Jesús es la verdadera esperanza de Europa», subraya el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa en el mensaje final de su Asamblea Plenaria

Redacción
Presidencia de la CCEE
El cardenal Hollerich y los obispos Grusas y Német. Foto: CCEE

El Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) ha renovado su presidencia con una mirada a Europa del Este. El cardenal Angelo Bagnasco, su presidente hasta ahora, fue sustituido el sábado por Gintaras Linas Grusas, arzobispo de Vilna y presidente de la Conferencia Episcopal Lituana.

Nacido en Washington D. C. hace 60 años, Grusas es hijo de una familia de exiliados lituanos durante el comunismo. De hecho, sus padres vivieron separados varios años, pues su padre fue el primero en poder cruzar el telón de acero e instalarse en Estados Unidos, y su mujer y sus hijas tardaron varios años en poder seguirle. Grusas nació fruto del reencuentro.

Antes de optar por el sacerdocio, estudió Matemáticas e Informática en la Universidad de California en Los Ángeles y trabajó para IBM. Pero el Señor tenía preparado otro camino para él. Uno relacionado con la restauración de la Iglesia en el país de sus padres. En el mismo año del desplome del bloque soviético, 1989, comenzó sus estudios de Teología en la Universidad Franciscana de Steubenville (Ohio). Al año siguiente se trasladó a Roma, donde estudió entre otros en el Pontificio Colegio Lituano de San Casimiro.

Regreso a Lituania

Tras licenciarse, se trasladó a Vilna, donde se ordenó sacerdote. Ese mismo año, fue elegido secretario general de la Conferencia Episcopal Lituana. En 2010, Beendicto XVI lo nombró ordinario militar, ministerio que ejerció hasta que Francisco lo hizo arzobispo metropolitano de Vilna en 2013. Un año después la Conferencia Episcopal Lituana lo eligió como presidente.

Al frente de CCEE, Grusas estará acompañado por otro rostro de la Iglesia del este de Europa. Se trata del vicepresidente László Német, presidente de la Conferencia Episcopal de los Santos Cirilo y Metodio, que engloba a Serbia, Montenegro, Kosovo y Macedonia del Norte. La otra vicepresidencia queda en manos del cardenal Jean-Claude Hollerich, arzobispo de Luxemburgo, que ya es presidente de la Comisión de los Episcopados de la Comunidad Europea (COMECE).

«Que nadie tema el Evangelio»

En el mensaje final de la Asamblea Plenaria, celebrada la semana pasada en Roma, los miembros de CCEE exhortan a la Iglesia en Europa a no temer ante los «desafíos de los tiempos, como la dificultad de dialogar, la desconfianza en el encuentro con el otro, la cultura materialista dominante» que «presionan tanto a la fe cristiana como a la religión y, en general, a la civilización humana».

Frente a esto, piden «estar unidos» y se comprometen, como pastores, a caminar junto a las familias, los pueblos y las naciones. Recordando la invitación del Papa a emprender un camino sinodal, los obispos desean ponerse a la escucha de los pueblos de Europa. Es la forma de avanzar hacia el futuro de «un continente nacido de un destino de belleza y de civilización, de bondad difundida y consolidada en los corazones, en las tradiciones, en las lenguas».

Su mensaje concluye afirmando que «Jesús es la verdadera esperanza de Europa porque es la verdad, y solo la verdad nos hace libres». Por eso, piden que «nadie tema el Evangelio», pues es «garante de la dignidad humana, nos recuerda que nadie está solo ni debe estarlo», y que hay que tener una mirada preferencial por los más débiles. Asimismo, subrayan que «no hay libertad sin el otro, ni progreso, porque cada uno es un bien para todos».