El arzobispo de Toledo: «La enfermedad de la sociedad se cura con la Eucaristía» - Alfa y Omega

El arzobispo de Toledo: «La enfermedad de la sociedad se cura con la Eucaristía»

En la fiesta del Corpus Christi, Francisco Cerro ha expresado su confianza en que «salgamos mucho mejor y más humildes» de la pandemia, pero ha pedido, para ello, que «presentemos las heridas que cada uno tiene» a Jesús Eucaristía

Redacción

Toledo se ha vuelto vestir de gala para la fiesta del Corpus Christi. El día ha comenzado con la celebración de la Eucaristía, que ha sido presidida por el arzobispo monseñor Francisco Cerro y en la que también ha participado su predecesor, y actual obispo emérito, monseñor Braulio Rodríguez.

«La humanidad está saliendo de esta noche oscura» que es la pandemia, en la que «se ha visto contra la pared» porque «juega a ser como Dios en tantos temas», ha explicado Cerro en su homilía.

Sin embargo, el arzobispo ha expresado su confianza en que «salgamos mucho mejor y más humildes» de la COVID-19. Para ello, ha pedido presentar «las heridas que cada uno tiene» a Jesús Eucaristía, porque «la enfermedad de la sociedad se cura con la Eucaristía».

Asimismo, ha instado a poner «en el centro a los más vulnerables, a los niños y a los mayores». Es lo mismo que hace Jesús, que «se acerca a nuestras calles y está siempre presente en la Eucaristía porque su delicia es estar con nosotros».

«La procesión más importante»

Tras la Misa, que se ha celebrado en rito hispano-mozárabe, ha tenido lugar la procesión con el Santísimo, «la más importante del año» según el arzobispo. Ante el Señor, expuesto en la custodia de Enrique de Arfe, Francisco Cerro ha subrayado la emoción que se siente al contemplar a «ese Jesús que sale al encuentro de la humanidad, que sale al encuentro de cada uno de nosotros».

También ha reconocido que «son momentos de dificultad por la situación de pandemia», pero ha invitado a «llevar en nuestro corazón la alegría del Señor, porque su gozo es estar con nosotros. Él es un Dios de la calle, de la vida y quiere caminar con nosotros».

Por último, el arzobispo de Toledo ha pedido «que no se pierdan nuestras raíces cristianas, porque un pueblo que olvida sus raíces es un pueblo que no tiene futuro». En este sentido, ha expresado su alegría por ver a Toledo, que «viste sus mejores galas para recibir al Amor de los amores».