El aburrimiento - Alfa y Omega

Es realmente aburrido ya el manoseo constante del desprecio a la religión católica para lanzar consignas a la cara y creerse modernos y superiores moralmente porque hay un pueblo en camino que, a su entender, vive obnubilado y anestesiado por la idea de un cielo, un más allá o simplemente una normativa que impida pensar, que es lo sencillo a priori. Pues miren, no. Y ya vale. No. La Iglesia no tiene un chiringuito montado, no vende un producto a nadie, a los católicos —a la mayoría— nos gusta pensar y tenemos sentido crítico y lo que dijo esta señora cómica durante una entrevista en la entrega de los Goya fue una falta absoluta de respeto y, además, facilona. Porque llueve sobre mojado y la alfombra roja ya está embarrada desde hace años con semejantes consignas. Al menos invente algo nuevo, mujer. Y eso que parecía que abríamos la mente un poco con la película ganadora. Hasta que una de las protagonistas aludió a que la cinta visibilizaba violencias… o el ir y venir de la directora en las previas dependiendo de con quién hablara, por no citar al mánager de la chavala que se mete a monja, que dice que Alfa y Omega no es el perfil de medio para que la entrevistemos. En fin, esos destellos de luz se volvieron a apagar. Pero otros no.