EE. UU. ataca a terroristas en Nigeria en colaboración con el Gobierno del país

EE. UU. ataca a terroristas en Nigeria en colaboración con el Gobierno del país

Aunque Trump subrayó que su ataque contra terroristas en Nigeria se debe a «las masacres de cristianos», el ministro nigeriano de Exteriores aseguró que la cooperación antiterrorista no se basa en la religión de las víctimas

María Martínez López
Trump el 22 de diciembre, cuando anunció una nueva flota de la Marina del país. Foto: CNS / Reuters / Jessica Koscielniak.
Trump el 22 de diciembre, cuando anunció una nueva flota de la Marina del país. Foto: CNS / Reuters / Jessica Koscielniak.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en pleno día de Navidad que su país lanzó un ataque «poderoso y mortal» contra campamentos terroristas en Nigeria que atacaban a «cristianos inocentes». «Esta noche, bajo mi dirección como comandante en jefe, Estados Unidos lanzó un ataque poderoso y mortal contra la escoria terrorista de ISIS en el noroeste de Nigeria», publicó Trump en su red Truth Social, en referencia al Estados Islámico.

En la comunicación, Trump expresa: «Previamente les advertí a estos terroristas que si no detenían la masacre de cristianos, se desataría un infierno, y esta noche lo hubo». Los bombardeos, dirigidos por el Departamento de Guerra, fueron «numerosos ataques perfectos, como solo Estados Unidos es capaz de hacer», describió Trump según recoge EFE.

La noticia del ataque a terroristas en Nigeria en la prensa del país. Foto: Reuters / Sodiq Adelakun.
La noticia del ataque a terroristas en Nigeria en la prensa del país. Foto: Reuters / Sodiq Adelakun.

El Gobierno de Nigeria confirmó tanto el ataque como su apoyo al mismo. En un comunicado publicado en sus redes sociales, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Kimiebi Imomotimi Ebienfa, afirmó que dicha institución está implicada en una «cooperación estructurada de seguridad con socios internacionales, incluidos los Estados Unidos de América».

El objetivo de esta colaboración, que incluye coordinación recíproca e intercambio de información, es combatir «la amenaza del terrorismo y el extremismo violento». Esto «ha llevado a golpes de precisión contra objetivos terroristas en Nigeria mediante ataques aéreos en el noroeste».

Foto de archivo del ministro de Asuntos Exteriores, Yusuf Tuggar. Foto: AFP / Light Oriye Tamunotonye.
Foto de archivo del ministro de Asuntos Exteriores, Yusuf Tuggar. Foto: AFP / Light Oriye Tamunotonye.

«Al margen de su fe»

El mismo texto subraya que «todos los esfuerzos antiterroristas están guiados por la primacía de proteger vidas civiles, salvaguardar la unidad nacional y defender los derechos y la dignidad de todos los ciudadanos, al margen de su fe o etnia». Asimismo, afirma que «la violencia terrorista bajo cualquier forma en Nigeria, ya se dirija contra cristianos, musulmanes u otras comunidades, sigue siendo una afrenta a los valores nigerianos y a la paz y seguridad internacional».

En esta misma línea, en una entrevista con la cadena Channel TV, el ministro de Asuntos Exteriores, Yusuf Tuggar, hizo hincapié en que el abordaje que hace su Gobierno de la lucha antiterrorista no se basa en la religión de las víctimas, «si son musulmanes o cristianos», ni «en el tipo de terrorismo». Además, en ningún momento el Gobierno se ha referido a que los terroristas atacados pertenecieran a ningún grupo concreto.

Persecución selectiva pero no exclusiva

En su último informe Libertad religiosa en el mundo, ACN matizaba que en Nigeria el terrorismo, las bandas armadas y los secuestros también se cobran la vida de muchos musulmanes. Aunque recordaba que en amplias zonas del país, los cristianos sufren persecución selectiva debido a su fe. En el norte de Nigeria, la principal amenaza proviene del terrorismo yihadista, en particular de Boko Haram y el Estado Islámico de África Occidental (ISWAP).

En el centro, la violencia se debe principalmente a ataques sistemáticos perpetrados por milicias fulani, que a veces se presentan como de naturaleza étnica o económica pero afectan abrumadoramente a los cristianos. Al mismo tiempo, una proporción significativa de secuestros (en los últimos diez años han sido al menos 212 los sacerdotes que los han sufrido) se debe principalmente a motivos económicos.

Tuggar explicó también que «fue Nigeria la que aportó los datos de inteligencia» sobre los objetivos terroristas y que el presidente, Bola Tinubo, fue quien autorizó que la intervención estadounidense siguiera adelante. Relató que habló dos veces con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. «Durante 19 minutos antes del ataque y luego otra vez cinco minutos» después.

Más tarde, en una entrevista con la televisión estadounidense CNN, ratificó esta postura. «Las etiquetas simplistas no resuelven las amenazas complejas», afirmaba en X al compartir el vídeo. «He dejado claro que el terrorismo en Nigeria no es un conflicto religioso; es una amenaza de seguridad regional». Hace unas semanas, los obispos del país pedían desterrar el debate «sobre quién ha sufrido más pérdidas».

«Más por venir»

El secretario de Guerra, Pete Hegseth, manifestó su apoyo a los ataques del jueves, que requirieron el lanzamiento de una decena de misiles Tomahawk desde un navío de la Armada estadounidense desplegado en el Golfo de Guinea. Según el Comando de África de Estados Unidos (Africom) los ataque contra campamentos de supuestas milicias afiliadas el Estados Islámico (EI) provocaron «múltiples» víctimas en el estado de Sokoto, cerca de la frontera con Níger.

«El Comando de África de Estados Unidos trabaja con los socios regionales y nigerianos para aumentar la cooperación en contraterrorismo y en los esfuerzos contra las amenazas a vidas inocentes», indicó en un comunicado el general Dagvin Anderson, comandante del Africom.

«El presidente fue claro el mes pasado: el asesinato de cristianos inocentes en Nigeria (y en otros lugares) debe terminar», publicó Hegseth en X. Agradeció «el apoyo y la cooperación del Gobierno nigeriano». Y advirtió: «Más por venir…».

¿Qué terroristas?

El grupo terrorista nigeriano Boko Haram, así como su escisión Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP por sus siglas en inglés), están presentes en el noreste de Nigeria. No en el noroeste, que es donde ha atacado Estados Unidos.

Según declaraciones a Al Jazeera del analista nigeriano Bulama Bukarti, lo que hay en el noroeste del país son «bandas criminales y recientemente un grupo llamado Lakurawa». Son combatientes que empezaron a entrar en Nigeria «desde el Sahel pero durante los últimos 18 meses o dos años se han establecido en Sokoto y Kebbi».

«El Estado nigeriano sabe que no hay pruebas que vinculen a Lakurawa con el Estado Islámico. Podrían estar vinculados al ISIS o a Al Qaeda, nadie lo sabe», asegura el analista. Sin embargo, un análisis publicado también por Al Jazeera afirma que Lakurawa es el nombre adoptado localmente por el Estado Islámico Provincia del Sahel (ISSP, por sus siglas en inglés).

Bukari ratifica que los nigerianos «no ven esto como un esfuerzo para proteger a una religión específica sino a toda Nigeria y a cada nigeriano». En un estado como Sokoto, donde entre el 80 % y el 90 % de la población es musulmana, «cuando hay atentados es en forma de ataques suicidas en mercados donde no se discrimina entre cristianos y musulmanes».