Dos obispos católicos acusan a Trump de «aprovecharse» de su reunión

Dos obispos católicos acusan a Trump de «aprovecharse» de su reunión

Los obispos de Milwaukee y Des Moines denuncian que se han usado «sin su consentimiento» imágenes de una reunión a la que fueron invitados y recuerdan que «existen muchos aspectos» de la actual Administración «que chocan frontalmente con nuestra fe»

María Martínez López
El obispo William M. Joensen de Des Moines, Iowa. A la derecha: El arzobispo Jeffrey S. Grob de Milwaukee.
El obispo William M. Joensen de Des Moines, Iowa. Foto: CNS / Bob Roller. A la derecha: El arzobispo Jeffrey S. Grob de Milwaukee. Foto: CNS / Lola Gómez.

Dos obispos católicos americanos han expresado su malestar con Donald Trump tras la difusión «sin su consentimiento» de una fotografía en la que el presidente americano aparece rezando con un total de doce prelados. Según el arzobispo de Milwaukee, Jeffrey Grob, y el obispo de Des Moines, en Iowa, William Joensen, fueron invitados a la Casa Blanca a una reunión para abordar «temas de importancia para la Iglesia». 

La plegaria «no constituyó, de ninguna manera, un respaldo al presidente, a sus políticas ni a su partido», aseguran. Ya en su momento, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés) se desvinculó del encuentro, precisando en un comunicado que no organizó la reunión ni estuvo vinculada a ella.

Jeffrey Grob ha emitido un comunicado titulado Una disculpa pública, en el que ha asegurado haber recibido numerosas preguntas y comentarios en relación con la reunión, celebrada el pasado jueves y en la que participaron también otros once obispos. Asegura que la Administración publicó las imágenes «sin el consentimiento» de los participantes, recoge Europa Press.

¿De qué hablaron?

«Para empezar, la reunión no constituyó, de ninguna manera, un respaldo al presidente, a sus políticas ni a su partido», ha manifestado el arzobispo de Milwaukee. Remarca que su «intención nunca fue causar confusión, enojo o decepción entre las personas» que componen su comunidad religiosa.

Manifiesta asimismo su «profunda tristeza […] por el hecho de que algo tan sagrado para un grupo de líderes religiosos, la oración a nuestro Padre Celestial, haya sido manipulado de esa manera». El arzobispo Grob abunda en que la reunión estaba destinada a «tratar temas de importancia para la Iglesia y para nuestra gente, tales como la aplicación de las leyes de inmigración, las visas para trabajadores religiosos y la dignidad humana». 

«La Casa Blanca nunca debió habernos colocado en una situación así» al invitarlos, critica. Y reconoce que «fui al encuentro con ciertas reservas; ojalá les hubiera hecho caso», antes de remarcar sus «disculpas por cualquier daño» derivado de su decisión de acudir.

«Muchos aspectos chocan con nuestra fe»

Su comunicado ha llegado después de que el obispo de Des Moines, en Iowa, William Joensen, emitiera igualmente una declaración. En ella dejaba claro que, a su juicio, la Casa Blanca se aprovechó de los obispos.

«Ojalá hubiera sido más astuto y menos ingenuo, a diferencia de aquellos que se aprovecharon de nuestra reunión con fines políticos partidistas», escribe en un texto. En el mismo asegura que rezar «para ser más prudente y sabio de ahora en adelante». 

En su mensaje también cita entre los temas abordados «la inmigración y la explotación de personas pobres y vulnerables», así como «visados para el clero internacional, incentivos para la medicina reproductiva restaurativa y el fomento de una cultura de la vida frente al acceso a medicamentos que provocan abortos». 

«Existen muchos aspectos relacionados con la actual Administración que chocan frontalmente con nuestra fe católica», manifiesta Joensen. Y afirma que «ninguno de los obispos presentes ignoraba que el encuentro tenía lugar en vísperas de unas elecciones nacionales». «Sin embargo, en ningún momento tuvimos la intención de que nuestra participación supusiera un respaldo a ningún partido político ni a ningún candidato en particular».