«¡Diosito me lo bendiga siempre!», el mensaje de la CEE contra la trata
En la revista de la CEE contra la trata, Javier Vilanova, obispo auxiliar de Barcelona y responsable del departamento, recuerda la gratitud de Sylvia a León XIV
«¡Diosito me lo bendiga siempre! Yo no me voy a olvidar de él, de lo buena persona que ha sido». Son las palabras que Sylvia Vázquez dirigía al Papa en León de Perú, el documental de Vatican News sobre los años de Robert Prevost como misionero en el país hispanoamericano. Y son las mismas palabras con las que Javier Vilanova, obispo auxiliar de Barcelona, titula su mensaje como responsable del Departamento de Trata de Personas de la Conferencia Episcopal Española en la revista —ya el séptimo número— que ha publicado para este mes de febrero.

Vilanova elige las palabras de esta mujer porque «en su niñez sufrió abuso y recibió la ayuda del ahora Papa León XIV». Y ella misma, en el documental, afirmaba que el entonces cardenal Prevost era «muy bondadoso con las personas necesitadas, con los vulnerables y con las trabajadoras sexuales».
«No se apaga la esperanza»
«Es de agradecer todo el trabajo que hacen tantísimas hermanas religiosas y hermanos religiosos, y laicos, en favor de las personas que están sufriendo la trata de personas», prosigue el obispo auxiliar de Barcelona en su mensaje. Y recogiendo los frutos del recientemente concluido Jubileo de 2025 —cuyo proyecto social en España estaba centrado en la lucha contra esta lacra— recuerda que «en el corazón de los que sufren no se apaga la esperanza, ya que confían que siempre habrá en el mundo personas dedicadas a ayudarlos en sus necesidades».

Javier Vilanova se apoya también en las palabras del Papa Francisco, quien insistía en que «no podemos hacernos los distraídos» ante las personas que sufren. También sostenía que «el problema no está en la vereda de enfrente, me involucra». Por ello «no nos está permitido mirar hacia otra parte y declarar nuestra ignorancia o inocencia». En otro mensaje anterior también rescatado por el obispo auxiliar de Barcelona, el Pontífice argentino señalaba que «el mundo tiene necesidad de signos concretos de solidaridad, sobre todo ante la tentación de la indiferencia».
En la familia «se aprende lo más vital»
El responsable del Departamento de Trata de Personas de la CEE reivindica que «es tarea de todos crear concienciación para el compromiso de ayudar a los más débiles». Subraya la importancia de no «olvidar la importancia de la formación sobre la dignidad humana que debemos dar en nuestras parroquias y colegios». Y al mismo tiempo califica de «urgente» que la familia «ocupe el lugar que debe tener en la educación de sus hijos», pues es «escuela de formación», «iglesia doméstica» y «el primer lugar donde se aprende lo más vital y donde se debe vivir lo que se enseña».
Finalmente, Vilanova pide a Dios «que bendiga todo vuestro trabajo apostólico en favor de todos los que más sufren por ser privados de libertad». Y desea «que estos nuestros hermanos puedan recibir el abrazo amoroso de todos los que sabemos que hemos sido creados por un amor grande, el de Dios».