De speakers y expertos - Alfa y Omega

Hay de todo en la viña del Señor, no seré yo la que lance la primera piedra. Pero reconozco que esta invasión de quienes se definen como speakers es algo que me entretiene. De profesión, conferenciante, que es algo ya casi tan normalizado como el que ha dedicado su vida laboral a ser influencer. Las profesiones cambian, está claro, según la demanda social. Y ahora un experto en inteligencia artificial o en hablar chino tiene una ambiciosa perspectiva profesional. Pero no dejo de preguntarme por qué este auge de la persona que escoge un leit motiv y lo exprime a base de charlas, ponencias y artículos. Eso sí, sin salirse ni una migaja del guion, porque, o no vende, o no sabría defenderlo. Hablo con conocimiento de causa: hace poco acudí a uno de esos encuentros con un reputado orador que pedía «sonreír mucho» como forma de vida para alcanzar la plenitud. Pero no sé qué sucede cuando el sufrimiento invade tu existencia y lo último que quieres es saludar al autobusero. También leí varios volúmenes de la divulgadora que pide apartar a las personas «tóxicas» por norma, pero no sé qué sucede con aquello de amar al prójimo como a uno mismo. El ser humano tiene muchas más aristas. Hacemos un flaco favor idiotizándolo.