De las grandes peregrinaciones a El Niño: así es el Perú al que volverá León XIV

De las grandes peregrinaciones a la pobreza o El Niño: así es el Perú al que volverá León XIV

El Papa se ha puesto las botas de agua en inundaciones de El Niño, tiene a santo Toribio de Mogrovejo como modelo y lleva en el corazón los problemas de pobres y migrantes, que no faltan en el país

María Martínez López
Prevost de obispo visitando un proyecto de Cáritas en Chiclayo. Foto: Cáritas Chiclayo.
Prevost de obispo visitando un proyecto de Cáritas en Chiclayo. Foto: Cáritas Chiclayo.

La Universidad de Piura, en el norte de Perú, ha organizado este martes un encuentro online para que varios de sus docentes ofrecieran a todos los periodistas interesados una radiografía del país que visitará el Santo Padre del 11 al 16 de noviembre.

1
¿Le afectarán las inundaciones de El Niño?

Para el período de entre 2026 y 2027, se prevé en Perú un fenómeno de El Niño que según diversas proyecciones será fuerte o muy fuerte. La posibilidad de lluvias intensas e inundaciones ha llevado al Gobierno a publicar un decreto de urgencia para acelerar acciones de prevención.

Sin embargo, tal como ha explicado Marina Farías de Reyes, del Instituto de Hidráulica, Hidrología e Ingeniería Sanitaria de la Universidad de Piura, «la temporada de lluvias es de enero a mayo principalmente», por lo que no es probable que afecte a la visita de León XIV. 

Sin embargo, Farías ha subrayado cómo él «está muy en sintonía con lo que está pasando en su querido Perú», porque ya ha vivido esta situación. «Cuando era monseñor Prevost en Chiclayo» y se produjeron inundaciones, «se puso las botas y se puso a ayudar a la gente. Trabajó con Cáritas y recorrió toda la región». 

Farías ha explicado que el norte del país es tan vulnerable a las inundaciones por factores como el crecimiento urbano sin «una planificación adecuada» o incluso ocupando las quebradas. Además, «el terreno es bastante plano y no tiene facilidad para drenar», algo agravado porque «hemos estado modificando las cuencas».  

Por otro lado, «la infraestructura que tenemos no es suficiente». Y ello, a pesar de que es relativamente reciente pues buena parte de ella se construyó en 2017. 

2
Problemas económicos que conoce bien

Germán Vega, del Departamento de Economía de la Universidad de Piura, describió la difícil realidad económica en el norte de Perú, una realidad que «no le es ajena al Papa». Se trata de una zona donde «la pobreza sigue por encima de los niveles de antes de la pandemia» de la COVID-19. Esto implica que «no hemos podido mejorar la situación de forma sostenida». 

Esto se refleja como en que cuatro de cada diez niños tienen anemia, o que en algunos lugares solo hay suministro de agua de diez a doce horas diarias. De cada cuatro puestos de trabajo, ha asegurado Vega, tres son informales. «Y en Piura el nivel de subempleo, cuando se trabajan menos horas de las que se desea o se gana menos» de lo necesario, «es del 50 %». 

Detrás de todo esto, hay causas como «los problema de gestión de los gobiernos regionales para convertir los recursos en mejores servicios». Así, por ejemplo, a pesar de que en los últimos diez años se ejecutó el 84 % de un presupuesto de 24.000 millones de dólares, se hizo sin atender a necesidades básicas como aumentar el número de colegios. De hecho, «la brecha entre los colegios que hay y los que se necesitan aumentó». 

Otros problemas son la presencia de grupos criminales que se dedican a la extorsión y negocios ilegales como la minería. «Las exportaciones ilegales de oro son iguales a las legales, y con ese dinero se financian otras actividades» delictivas, ha asegurado Vega. 

«Y todo esto, sin El Niño». Pero cuando llega, el impacto es grande por «la vulnerabilidad de la producción frente a este tipo de eventos. Hay más problemas para producir y generar ingresos y más limitaciones para mejorar las condiciones de vida». 

Prevost repartiendo ayuda tras una inundación. Foto: Cáritas Perú.
Prevost repartiendo ayuda tras una inundación. Foto: Cáritas Perú.
3
De país de emigrantes a país de acogida

«En los últimos diez años, Perú se ha transformado de país en salida a un país también de acogida», ha asegurado Susana Mosquera, directora del Instituto para los Derechos Humanos y la Democracia de la Universidad de Piura. Se trata de «un tema que está en el corazón del Papa y de la doctrina social de la Iglesia». 

La causa ha sido el «éxodo migratorio venezolano, que ha sorprendido a toda la región». Esto ha supuesto importantes retos para Perú, que «no era un país preparado para recibir una migración masiva». Así, «la primera reacción fue de acoger y proteger». Pero cuando el fenómeno aumentó «y coincidió con otras crisis» empezó a suscitar rechazo. 

Este fenómeno, según Mosquera, se ha producido sobre todo desde 2024. Han empezado a aumentar los estereotipos negativos y «se ha simplificado la relación entre flujos migratorios y criminalidad como si fuera automática, cuando no lo es», ha asegurado. 

Por ello, se ha visto la necesidad de «trabajar de forma conjunta con distintas instituciones». También está trabajando para llevar a la sociedad el mensaje de que «la nacionalidad no es la explicación causal» de un crimen y de que «migrar no es un delito. Sí lo son el tráfico ilícito y la trata de personas». 

4
Una nación fragmentada

Si en 2017 se presentaron 17 partidos a las elecciones, «este año hemos alcanzado los 40», ha explicado Mosquera. «Esta enorme fragmentación luego se traduce en polarización», a pesar de que muchos problemas «son comunes y deberíamos tener muchos elementos para buscarles solución», ha lamentado. 

Durante los procesos electorales, ha descrito, «el que se queda fuera tiene enorme resentimiento» y el vencedor se deja llevar por la soberbia. Un cóctel de emociones que solo genera división. 

A la vista de la acogida en Francia, «tengo la esperanza de que la visita del Santo Padre será muy positiva» en esta realidad, ha expresado Mosquera. Espera que «el mensaje conciliador de un Papa peruano sea el de la caridad, de llegar a todos en justicia con lo que necesitan». 

Visita a una comunidad indígena. Foto: Conferencia Episcopal Peruana.
Visita a una comunidad indígena. Foto: Conferencia Episcopal Peruana.
5
¿Quién fue santo Toribio de Mogrovejo?

Uno de los momentos relevantes de la visita de León XIV a Perú será su visita a Zaña. Allí murió santo Toribio de Mogrovejo, santo al que tiene particular devoción, ha explicado Ruth Rosas, experta en historia religiosa del país. Pero no el único del país, de donde también salieron santa Rosa de Lima o san Martín de Porres.

Santo Toribio, misionero español que llegó a arzobispo, ha sido citado numerosas veces por el Santo Padre. Era alguien que «aprendió el quechua y evangelizaba en la lengua» de los nativos, además de preocuparse por traducir el catecismo a este idioma y al aimara. Incansable en su labor evangelizadora, «se centró mucho en la dignidad de las personas, de los más pobres», sobre todo indígenas y afrodescendientes. 

6
¿Qué luces y retos tiene la Iglesia?

Por otro lado, en el mismo Chiclayo donde fue obispo, León XIV coronará a la Inmaculada Concepción. Se trata de gestos importantes en un país al que llegó el Evangelio en 1532 y que hoy tiene un 76 % de católicos frente a un 14 % de evangélicos, un 5 % de adventistas y solo un 5 % de ateos o agnósticos. 

Rosas ha descrito una religiosidad que se manifiesta en grandes peregrinaciones, como a Paita para venerar a la Virgen de las Mercedes; a Ayabaca, para ver al Señor Cautivo —muy similar al Cristo de Medinaceli— o a Cusco, donde está el Señor de Qoylloriti o Señor de la Estrella. Otras fiestas importantes son la Semana Santa de Catacaos, el Señor de los Milagros de Lima o la Virgen de la Candelaria en Puno. 

Con todo, un desafío para la Iglesia es cómo equilibrar «tradición y modernidad» para dar profundidad a la devoción popular. Otros retos son, según Rosas, «fortalecer el diálogo religioso y promover que los fieles busquen la santidad diaria».