David Matilla. La visita del Papa «no saldría adelante sin los voluntarios» - Alfa y Omega

David Matilla. La visita del Papa «no saldría adelante sin los voluntarios»

Este militar es el primer voluntario de la archidiócesis de Madrid y pide «que se animen todos». «Me motiva el servicio a los demás como cristiano», afirma

José Calderero de Aldecoa
David Matilla
El voluntario tiene 36 años. Foto cedida por David Matilla.

—¿A qué se dedica el primer voluntario de la visita del Papa?
—Soy militar. Ahora mismo estoy en el curso de ascenso a comandante.

—¿Cuándo se apuntó al voluntariado?
—Mi caso es un tanto atípico. No es que saliera la lista para apuntarse al voluntariado y yo me inscribiera el primero. Más bien fue una propuesta que acepté. Me pidieron colaborar con el tema de la gestión y coordinación del voluntariado y dije que sí. Eso fue antes del lanzamiento de la plataforma el día 10 de marzo.

—¿Por qué dijo que sí? ¿Qué motivación tiene detrás?
—Para mí es un privilegio y un honor colaborar con la organización, por todo lo que implica. Es una gran responsabilidad.

—¿Le movió la fe de alguna forma?
—Por supuesto. El servicio a los demás como cristiano. Ofrecerte en beneficio del resto.

—¿Qué supone para usted que venga el Papa a vernos?
—Es una gran emoción. Un privilegio. La última vez que vino un Papa era mucho más pequeño. Ahora lo podré vivir con mucha más consciencia.

—¿Y qué cree que puede suponer para España la visita del Santo Padre?
—Claramente va a ser muy beneficiosa para España. Muy enriquecedora. Una oportunidad para que la gente conozca más los valores católicos. Y creo que va a venir muy bien para que ganemos en fraternidad.

—¿De qué modo está colaborando?
—Mi cometido es gestionar el apoyo de los voluntarios a la infraestructura. Inicialmente tenemos que hacer un filtro de todos los que están interesados y, a partir de ahí, asignar un puesto a cada persona. La idea es que cada uno tenga el sitio adecuado en el que mejor pueda desempeñar sus funciones. Hay infinidad de funciones. En actos tan masivos, cualquier mínima contribución es muy grande.

—¿Y en qué se traduce esta tarea en el día a día?
—Yo estoy centrado en la logística y las operaciones, tanto de los eventos como de los propios voluntarios. Todo lo que es la coordinación de abastecimiento, necesidades, ya no solo personal, sino también material.

—¿Le ayuda su trabajo profesional para desarrollar esta tarea?
—Sí, efectivamente. Al final, he trabajado en gestión de personal y en el ámbito logístico. Estoy acostumbrado a detectar, o anticiparme, a posibles necesidades que hagan falta.

—¿Qué le diría a un joven para que se apunte al voluntariado?
—Que hay muchos puestos que ocupar [ríe]. Y que no se infravaloren. Muchas veces despreciamos, o no tenemos en cuenta, las capacidades que poseemos para colaborar y ayudar a muchas personas. Esto no saldría adelante sin los voluntarios. Así que que se anime todo el mundo; que además van a estar muy acompañados, arropados por toda la estructura.