David DeMaría: «Si no hubiese sido músico habría sido misionero»
El cantante jerezano ofrecerá a finales de mes un concierto en Torrent, donde se ha bautizado su hijo, en beneficio de los damnificados por la DANA
¿Por qué decidió organizar este concierto en Torrent?
Esta idea nació tras muchas conversaciones, muchos ratos de preocupación y tristeza por lo que pasó con la DANA y por las consecuencias que ha tenido. Tengo un buen amigo en los dominicos de El Vedat, en Torrent, a quien conocí en Jerez hace muchos años, y de ahí surgió la iniciativa. En un principio pensamos hacerlo en noviembre o diciembre, al poco tiempo de la catástrofe. Pero luego decidimos posponerlo unos meses y no hacerlo inmediatamente, sobre todo con la intención de que la ayuda sea más sostenible y de que no se olvide enseguida lo que ha pasado. Yo soy músico y hago giras desde hace 27 años: es lo que sé hacer y es a lo que me ofrecí para poder aportar algo.
Creo que su hijo fue bautizado allí en Torrent…
Sí, se bautizó el año pasado, con los dominicos de El Vedat, de los que es vecino parte del año porque su madre es valenciana. Lo de bautizarse lo decidió él mismo, con 8 años.
Eso no es muy habitual. Normalmente a los niños los bautizan cuando son bebés, o si no ya se deja esa decisión para cuando uno es adulto. ¿Por qué cree que tomó él solo esa decisión?
Nosotros no le bautizamos porque cuando tocaba sus padres nos estábamos separando. Lo bonito es que es algo que ha surgido de él. Le apasiona la vida de Jesús, su mensaje, su palabra. Los vínculos que tiene y los valores familiares también le han ayudado a dar ese paso. Mis padres son muy creyentes y eso influye. En la familia somos muy cofrades y él, desde niño, ha visto pasar por delante del balcón de sus abuelos todos los pasos de Semana Santa. En determinado momento dijo que quería salir de procesión con los primos, y para eso tenía que bautizarse. Le atrae mucho la figura de Jesús.
Cuándo: 28 de febrero a las 20:00 horas
Ese paso que dio su hijo, ¿también le ha ayudado a usted en su propia vivencia espiritual?
Yo crecí en un ambiente muy creyente y sin duda eso me ha marcado. Soy muy consciente de ese legado que llevo dentro. Yo de pequeño era monaguillo en Jerez y sigo saliendo con mi padre en la madrugá con la Hermandad del Silencio. Con los años, la fe ha sido mi mejor ayuda psicológica en mis momentos de depresiones. La vida de un musico errante es difícil y quizá no es el mejor modelo de cristianismo, pero me ha dado valores para respetarme y para respetar a los demás. Intento llevar esa fe a mi vida de la mejor manera que puedo. De hecho, en mi música escribo de una manera muy sincera y honesta y mis canciones de alguna manera transmiten algo espiritual. Aunque vivimos tiempo en los que la fe la pintan como algo subjetivo y onírico y a veces es muy contestada desde los medios de comunicación, yo creo que al final cada uno tiene su fe, de alguna manera.
¿Eso es lo que te ha llevado a ser voluntario en una ONG vinculada a los dominicos?
En Acción Verapaz, de la que soy socio y pago mis cuotas. Cuando estalló la guerra en Ucrania fui el primero en organizar un concierto en ayuda de los refugiados, para acogerlos en un colegio de Asturias. El auditorio de Atocha se llenó entonces. La gente de Acción Verapaz también me ayudó en su día en lo personal, conservo muchos amigos allí, y hasta les llegué a dedicar una canción.
¿Qué cree que habría sido si no se hubiese decantado por el camino de la música?
Si no hubiera sido músico, habría sido bombero o misionero. No me habría importado nada dejarme la vida por los demás en algún rincón perdido del mundo. Estuve un mes con una ONG junto a unas tribus del Amazonas, llevando medicinas y agua, y también me impactó la situación de los desplazados venezolanos en la frontera con Colombia. Cada vez que hay una emergencia humanitaria, mi intención es estar siempre disponible.