Cuatro meses para esculpir al Papa León XIV: «Buscamos la perfección de la imperfección» - Alfa y Omega

Cuatro meses para esculpir al Papa León XIV: «Buscamos la perfección de la imperfección»

Walter Huamán, conocido como Walt Wizard, ha dedicado meses a reproducir con silicona médica cada detalle del rostro del Pontífice. Con su colección de santos peruanos quiere mostrar a niños y jóvenes que los verdaderos superhéroes también tienen nombre y apellidos

Redacción
Foto: EWTN News.

El artista peruano Walter Huamán, conocido como Walt Wizard, ha creado una escultura hiperrealista del Papa León XIV que sorprende por su parecido con el original, desde la sonrisa hasta los pequeños lunares del rostro.

La figura, de tamaño real, puede contemplarse en Lima y forma parte de un proyecto que va más allá de la destreza del autor. Wizard quiere poner su talento al servicio de la fe y acercar a los peruanos a las figuras que han marcado la historia de la Iglesia y de su país.

La idea nació de un encuentro, en noviembre del año pasado, con el Papa, al que presentó una escultura hiperrealista de Jesucristo en la plaza de San Pedro. Poder observar de cerca al Pontífice le permitió fijarse en detalles que una fotografía no siempre revela: el tono de la piel, el cabello, las proporciones y los gestos.

De aquella experiencia surgió una pregunta: ¿por qué no ofrecer también a otras personas la posibilidad de experimentar esa cercanía? Así comenzó a trabajar en la figura de León XIV, según ha contado el autor a EWTN News Español.

Cuatro meses para reproducir una mirada

El trabajo requirió aproximadamente cuatro meses, dos de ellos dedicados a la investigación. Huamán estudió fotografías y referencias del Papa para reproducir con precisión sus facciones, las proporciones del cuerpo y hasta los accesorios de su vestimenta, desde el anillo papal y la cruz hasta el calzado.

La técnica hiperrealista utiliza silicona de grado médico, un material que permite imitar la textura de la piel humana. A partir de ahí, cada detalle cuenta: los poros, las arrugas, las pestañas y las cejas se trabajan minuciosamente para conseguir una apariencia lo más cercana posible a la realidad.

Pero hay un elemento que concentra especialmente la atención del escultor: los ojos. No se trata solo de acertar con su forma o su color, sino de transmitir una expresión. Huamán quería que la figura conservara aquella sensación que experimentó al encontrarse con León XIV.

«Buscamos la perfección de la imperfección», resume el artista, que también ha estudiado pequeños rasgos del rostro del Papa, como sus lunares y el gesto que se forma sobre el labio.

Poner los propios dones al servicio de Dios

Detrás de esta escultura hay también un camino espiritual. Huamán recuerda una Misa celebrada en Chiclayo, la ciudad peruana de la que León XIV fue obispo, en la que participó Edgard Rimaycuna, secretario personal del Pontífice. Una invitación pronunciada durante aquella celebración le ayudó a descubrir una nueva orientación para su trabajo: poner los propios dones al servicio de Dios.

El encuentro posterior con el Papa reforzó esa intuición. Cuando León XIV tocó la escultura de Jesucristo que le había llevado a Roma, el artista vivió el gesto como un estímulo para continuar.

Su inspiración incluye también la carta que san Juan Pablo II dedicó a los artistas en 1999, en la que reflexionaba sobre la belleza y la vocación artística. Para Huamán, el arte puede ser una forma concreta de expresar la fe y acercar a otros al misterio del Evangelio.

La figura de León XIV se integra así en una colección titulada Perú: Rostros de Fe y Valentía, con la que el escultor busca recuperar la memoria de personajes relevantes de la historia peruana, especialmente santos.

En su taller trabaja en nuevas figuras de san Martín de Porres y san Juan Macías, y proyecta realizar también una escultura de santo Toribio de Mogrovejo. Su deseo es que estas obras puedan estar vinculadas a la próxima visita del Papa a Perú, prevista para noviembre, y que el propio Pontífice tenga ocasión de contemplarlas.

Los santos como verdaderos superhéroes

Huamán no quiere que su colección se quede en una exhibición de habilidad técnica. Su propósito es que los niños y jóvenes conozcan a los santos y descubran en ellos ejemplos de valentía, entrega y servicio a los demás.

«Esos son los verdaderos superhéroes», afirma. Frente a los personajes de ficción que ocupan buena parte del imaginario infantil, el artista reivindica a hombres y mujeres reales que vivieron la fe de manera concreta y dejaron una huella en los demás.