Cristo del Camino (Delicias). El Cristo de los Ferroviarios sale gracias a otras hermandades - Alfa y Omega

Cristo del Camino (Delicias). El Cristo de los Ferroviarios sale gracias a otras hermandades

«Teníamos muchos jóvenes, pero fueron cambiando de barrio» y ahora «somos pocos y mayores», admite la hermana mayor de esta cofradía. Sin la ayuda de otros cofrades, no podrían procesionar

María Martínez López
El Cristo del Camino dentro del acuartelamiento de Batalla del Salado.
El Cristo del Camino dentro del acuartelamiento de Batalla del Salado. Foto: Hermandad del Cristo del Camino.

«En Arganzuela, antes no había procesiones», recuerda Remedios González Limón, feligresa de Nuestra Señora de las Delicias. Cuando los fieles quisieron reparar esta ausencia, decidieron crear una hermandad para sacar por las calles al Cristo del Camino que se custodia en ese templo. Conocido también como «el Cristo de los Ferroviarios» —título que comparte con un cuadro de la basílica de Atocha—, «todo el barrio le tenía mucha fe», relata González Limón, que está al frente de la Hermandad del Santísimo Cristo del Camino y María, Madre de las Delicias, creada en 1999. La parroquia, consagrada en 1970, se levantó en una parcela cedida por Renfe para atender espiritualmente a la colonia de ferroviarios de la zona, entre Atocha y Delicias. Ellos donaron los raíles sobre los que va sujeta la cruz cuando está en el templo.

La misma hermana mayor, antes de ser de la hermandad, «iba a rezarle». Entró en la hermandad poco después de su fundación. «Hacía la miembro número 13», ríe. «En seguida me hicieron vocal de caridad y mayordoma; era un poco la chica para todo y tenía varios titulillos». Usa para ellos la misma palabra con la que, con humor, describe su cargo actual. 

«Los primeros años lo sacábamos solo en el madero», llevando la cruz a pulso, «sin paso ni nada». Fueron de las primeras agrupaciones de la Semana Santa de Madrid que lo hizo con una cuadrilla mixta de hombres y mujeres. El recorrido, por la antigua colonia de Renfe, «se hacía con todo el cariño y respeto a esas familias» dedicadas al ferrocarril. 

Además, es parada obligatoria el acuartelamiento de la Guardia Civil en la calle Batalla del Salado, muy unido a la parroquia. «Los primeros años salían los mandos a recibir al Cristo a la puerta», relata González Limón. Pero hace unos 15 años hablaron entre ellos porque les parecía poco. «Nos plantearon qué nos parecería entrar con él al patio. Fue una alegría grandísima» que dio lugar a «un hermanamiento muy bonito». Desde entonces, se hace dentro del cuartel la estación de penitencia, además de un homenaje y  ofrenda floral por parte de la hermandad a los caídos del cuerpo —con el imprescindible canto de La muerte no es el final— y la imposición de su medalla a los agentes que lo deseen. «Por su apoyo incondicional, los mandos son hermanos de honor», subraya la responsable de la cofradía. Además, varios acompañan, con sus uniformes de gala, la procesión.

Recorrido de la procesión

Lunes Santo. 30 de marzo. 20:00 h.

  • Parroquia Nuestra Señora de las Delicias
  • Paseo de las Delicias
  • Calle Cáceres
  • Calle Batalla del Salado
  • Calle de Ciudad Real
  • Paseo de las Delicias
  • Parroquia Nuestra Señora de las Delicias

Ahora, esta se hace con andas y la hermana mayor cuenta con toda naturalidad que desde hace un tiempo necesitan ayuda externa para poder seguir sacando el paso. Los primeros años «teníamos muchos chicos jóvenes, pero se fueron casando y cambiando de barrio» y ahora «somos pocos y tirando a mayores» y no podrían llevarlo solos, explica. A ella misma le «costó mucho» dejarlo hace dos años tras romperse un hombro. 

«Vienen de otras hermandades a apoyarnos: de la iglesia de Santa Cruz, de Vallecas, de la Borriquita…». Todo empezó porque «se hizo de la hermandad un chico del grupo Joven de los Gitanos de Madrid, ahora también capataz de la Virgen de los Siete Dolores. Él buscó gente entre sus amigos y compañeros y vienen con mucho gusto. Son cariñosos y caritativos al máximo, aparcando lo suyo para ayudar a que el Cristo del Camino salga». La relación se mantiene todo el año gracias a un grupo de WhatsApp donde «se felicitan los cumpleaños y nos apoyamos unos a otros cuando nos pasan cosas». 

Con tantos hermanos de edad avanzada, la primera obra de caridad es estar pendientes de ellos de forma «muy familiar: “Llevamos días sin ver a M.ª Antonia en Misa, vamos a llamarla”. O al fallecer el marido de Tere estuvimos en el tanatorio. Vamos todos a una»; también con el resto de la comunidad. «Somos un grupo más». Colaboran en las campañas de recogida de comida y ropa y han prestado apoyo a «dos señores que vivían en la puerta del templo». Por otro lado, «cuando necesito ayuda, me gusta que la den al 50 % la hermandad y la parroquia. A los míos los tengo seguro, pero a esa gente hay que mimarla más». Contar con ellos es una forma de hacerlo, razona.

Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo del Camino y María, Madre de las Delicias
Año fundación:

1999

Sede:

Parroquia Nuestra Señora de las Delicias

Nº de miembros:

70

Color:

Blanco y rojo

Escudo de la hermandad