¿Cómo hablar de Jesús en el cara a cara? - Alfa y Omega

¿Cómo hablar de Jesús en el cara a cara?

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Foto: Anuncio

En la evangelización cuerpo a cuerpo es lógico y normal que salten el temor y los respetos humanos. A san Pablo le temblaban las piernas y tartamudeaba al hablar, pero eso no fue obstáculo para que hoy sea modelo de primer anuncio. Anna Almuni cuenta que «el diálogo con personas en el entorno cotidiano va a ser uno de los temas que va salir en el congreso de febrero», y explica que «cuando me voy a tomar una cerveza o un café con mi amigo el no creyente, lo primero que hay que hacer es poner es la oreja, porque en la escucha de esa persona va a haber un kairós, un momento oportuno en el que vas a poder presentarle a Jesús, no con el objetivo traerle a la Iglesia o a mi comunidad, sino simplemente para presentarle a Jesús, para ofrecerle algo que es bueno para él». Para Anna, lo siguiente sería «ofrecerle la posibilidad de esta certeza que es buena para mí, la certeza de que Dios me ama. Y darle mi experiencia de primera mano. No le digo más que mi experiencia, y desde ahí ofrecerle la posibilidad de que se encuentre con Jesús a través de un método concreto, que hay muchos», porque «no podemos llevar a la gente no creyente directamente a nuestras Misas».

En este momento es necesario «acompañarle, mostrarse disponible», y si es necesario «recibir formación, porque el primer anuncio es algo que se puede aprender, no basta solamente con mi buena voluntad». En cualquier caso, hace falta algo más que el mero testimonio de un vida ejemplar o una vida cambiada: «el testimonio se presupone, pero no es suficiente. Es necesario el anuncio explícito de Jesús». Y aprovechar las ocasiones especiales como el momento en que nace un hijo, o cuando fallece alguien cercano, «porque hay momentos en que la gente necesita conectar desde el interior, y tú no te puedes callar eso que es tan valioso para ti». Y al final, si está de Dios y si es oportuno, «acabar ese encuentro, ese café o esa cerveza con una pequeña oración», concluye Anna.

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo