¿Cómo es y qué implica la toma de posesión de un nuevo párroco?

Cada inicio de curso se materializan los cambios de destino de los párrocos. En Madrid, este año ha habido un total de 33

Begoña Aragoneses
Foto: Cathopic

Durante este mes de septiembre, las parroquias de la archidiócesis de Madrid están celebrando muchas Primeras Comuniones y Confirmaciones que el confinamiento dejó en suspenso, y en algunos casos acogiendo también a los nuevos párrocos nombrados antes del verano por el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro. Un total de 33 cambios que afectan a parroquias de todas las vicarías excepto de la V. Nueve párrocos nuevos habrá en la vicaría I, ocho en la VII, seis en la VIII, tres en las vicarías IV y VI, y dos en las vicarías II y III.

La toma de posesión de un párroco nuevo, una celebración con una fuerte connotación catequética, es un acontecimiento no solo para su nueva feligresía, sino para la Iglesia diocesana: unido al obispo, es un pastor que, como explica Daniel Escobar, delegado de Liturgia, «está llamado a reunir a los fieles para hacer de ellos una familia» con tres misiones principales: enseñar, santificar y regir.

¿En qué sentido son catequéticas las tomas de posesión de un párroco nuevo?

La Misa en la que es presentado el nuevo párroco trata de explicar a través de los ritos y de las oraciones las funciones más importantes de quien es puesto al frente de una comunidad concreta de fieles. La entrada del nuevo párroco y la inauguración de su ministerio es, por lo tanto, más amplia que un mero acto jurídico, puesto que se busca indicar tanto al nuevo cura como a sus feligreses cuáles van a ser sus tres principales misiones: enseñar, santificar y regir.

Foto: Cathopic

¿Cuáles son los ritos fundamentales de la liturgia?

Aparte de los ritos y oraciones propios de cualquier celebración eucarística, en la Misa de entrada del nuevo párroco se trata de mostrar, en primer lugar, que él es el responsable y ejerce la autoridad en esa iglesia, evidentemente siempre bajo la autoridad del obispo. Este es el significado de algunos gestos de la celebración, tales como la entrega de las llaves de la iglesia, del sagrario y también de la sede, desde donde presidirá la Eucaristía y otras celebraciones litúrgicas.

En segundo lugar, se hace referencia a los lugares del templo desde los cuales se celebran los sacramentos. Este es el significado, por ejemplo, de dirigirse a la pila bautismal o al confesionario, como espacios desde los cuales, a través del ministerio del párroco y de sus colaboradores, se va a derramar continuamente la gracia de Dios sobre los fieles.

Por último, todos los elementos propios de esta celebración pretenden señalar que la comunidad es la beneficiaria última de la labor que a partir de ahora desarrollará su nuevo cura, quien debe fomentar a través de su enseñanza, su actitud y su modo de vida el encuentro de los fieles con Dios.

¿Qué textos lee el nuevo párroco y qué sentido tienen?

Las intervenciones del párroco en esta celebración están dirigidas fundamentalmente hacia tres direcciones. La primera de ellas explica la encomienda que recibe y de quién la recibe. Aunque el párroco es pastor propio de la comunidad, es la Iglesia, a través del obispo diocesano, quien le encomienda esta tarea. Este es el sentido de que tras la lectura de su nombramiento se haga la profesión de fe y el juramento de fidelidad. En esos textos se hace especial énfasis en el cumplimiento diligente de las obligaciones inherentes a su nueva misión, así como en la comunión, obediencia y ayuda fiel que ha de prestar siempre a su obispo.

La segunda dirección está unida a la primera y retoma algunos aspectos de la ordenación diaconal y presbiteral, tales como la entrega del libro de los Evangelios o la renovación de los compromisos de la ordenación sacerdotal, que concluye con la promesa de respeto y obediencia al obispo diocesano.

Por último, la celebración prevé una alocución del nuevo párroco dirigiéndose a los fieles por primera vez, en la que manifieste su disposición a realizar con la ayuda de Dios la tarea de servicio que ese día asume.

Foto: Cathopic

¿Qué papel juega la comunidad de fieles en esta celebración?

La entrada de un nuevo párroco es un acontecimiento de singular importancia para esa comunidad, puesto que recibe al que ha de ser su pastor propio, bajo la autoridad del obispo. Más allá de la preparación de la celebración o la visibilidad concreta de las personas más vinculadas al día a día de la parroquia, la celebración constituye una oportunidad única de acción de gracias a Dios por tener un pastor que la guíe y una ocasión de renovar el deseo de todos los fieles en colaborar con los sacerdotes de la parroquia en el anuncio del Reino de Dios. Aunque sea necesario preparar cuidadosamente muchos de los aspectos de esta celebración concreta, es primordial que en este día se incentive de modo especial la implicación de toda la comunidad en la vida parroquial ordinaria.

En términos generales, ¿qué representa el párroco para su feligresía?

El párroco es el pastor de una comunidad concreta, que, ejerciendo la función de Cristo, cabeza y pastor, permaneciendo unido al obispo y bajo su dirección está llamado a reunir a los fieles para hacer de ellos una sola familia. No se puede olvidar que junto con la tarea de enseñanza de la fe o la celebración de los sacramentos, el párroco debe conocer e implicarse en la vida de los fieles, ejerciendo especialmente la caridad con los pobres y los que más sufren. En definitiva, ha de imitar en todo a Jesucristo, Buen Pastor, que no vino para que le sirvieran, sino para servir, buscar y salvar lo que estaba perdido.

Infomadrid / B. Aragoneses