Catedral de Córdoba: la verdad se impone frente a los ataques

Pese a toda la catarata de acusaciones que hemos escuchado en estos años, el Cabildo de la catedral de Córdoba no ha dejado de trabajar por mantener y conservar el templo

Colaborador

Pese a toda la catarata de acusaciones que hemos escuchado en estos años, el Cabildo de la catedral de Córdoba no ha dejado de trabajar por mantener y conservar el templo

Desde hace dos años, la catedral de Córdoba viene siendo objeto de ataques desde sectores próximos a la extrema izquierda y con conexiones con el mundo musulmán. A lo largo de este período, se han venido vertiendo numerosas falsedades que el paso del tiempo se ha ido encargando de desmontar. Así, por ejemplo, hemos podido oír acusaciones tales como, por ejemplo, que la Iglesia se había apropiado de la catedral de Córdoba, que el templo corría el riesgo de que la UNESCO le quitase la categoría de monumento Patrimonio de la Humanidad, o que el Cabildo catedralicio había borrado la huella islámica del templo. Una a una todas estas afirmaciones se han ido desmoronando como un castillo de naipes.

El último episodio ha sido la decisión de la Unión Europea de rechazar los argumentos de varios eurodiputados de Izquierda Unida, Podemos y PSOE para que las instituciones europeas se posicionasen en este asunto. En este sentido, la respuesta de Bruselas no ha podido ser más contundente: «No hay base legal para que la UE intervenga en este asunto».

Este es el relato cronológico de cómo la verdad ha prevalecido sobre todas las acusaciones vertidas en contra del Cabildo de la catedral de Córdoba y cómo ha permitido poner de relieve la buena gestión que la Iglesia ha realizado de este templo.

* En abril de 2014, el Ministerio de Hacienda, a través de la Dirección General de Patrimonio, desmontaba la primera de las acusaciones. Lo hacía en un documentado informe donde señalaba que la mezquita de Córdoba era propiedad de la Iglesia desde 1236 y que nunca había constado en el catálogo de bienes pertenecientes al Estado. Si esto no fuera suficiente, un año después, en concreto en junio de 2015, el Juzgado número 6 de Córdoba ratificaba que la catedral de Córdoba pertenece a la Iglesia, rechazando así las denuncias presentadas por varios exalcaldes cordobeses de Izquierda Unida.

* Unos meses después de que Hacienda hiciese público el informe, otra institución, en este caso la UNESCO, premiaba la gestión que el Cabildo había hecho del monumento. Después de meses en los que se había acusado al Cabildo de poner en peligro la declaración de la catedral como Patrimonio de la Humanidad, la UNESCO no solo hacía caso omiso a estas denuncias sino que elevaba su categoría a Bien de Valor Universal Excepcional. Entre los motivos por lo que este organismo hacía esta distinción, destacaba la labor que el Cabildo había hecho en la conservación y mantenimiento del templo.

* Otra de las grandes mentiras que se han dicho es que la gestión de la Iglesia ponía en peligro el turismo. Nada más lejos de la realidad, ya que en 2014 y 2015 se han batido récords históricos en visitas al monumento.

*  Más mentiras. Otra de las acusaciones difundidas es que el Cabildo de la catedral de Córdoba se aprovechaba de las subvenciones que recibía de las instituciones para restaurar el templo. Todo lo contrario: en los últimos 21 años, el Cabildo ha invertido en obras de mantenimiento y conservación más de 24 millones de euros. Además de estas inversiones en conservación, el Cabildo también ha destinado 22 millones a obras sociales en los últimos diez años.

La incesante labor del Cabildo

Pese a toda la catarata de acusaciones que hemos escuchado en estos años, el Cabildo no ha dejado de trabajar por mantener y conservar el templo. Ahora el reto que tiene por delante es la restauración del mihrab y la maqsura [dos de las partes más importantes de la antigua mezquita], un proyecto de gran envergadura en el que participan un nutrido grupo de expertos y con el que quiere, como ha venido haciendo a lo largo de toda su historia, mantener el legado musulmán del templo.

Otro de los grandes retos es la apertura de la segunda puerta que consiste en la adaptación de la actual celosía para permitir el tránsito fluido de las hermandades y cofradías por el interior del templo durante la Semana Santa, además de mejorar la seguridad y evacuación del mismo, y que había sido aprobada por los especialistas de la Junta de Andalucía. Sin embargo, y pese a esta aprobación, la Consejería de Cultura decidió paralizar el proyecto a la espera de contar con la aprobación de la UNESCO. Por ello, el Cabildo se desplazó hace unos días a París para reunirse con la embajadora española ante este organismo, Teresa Lizaranzu, para tratar de desbloquear este asunto.

José Juan Jiménez Güeto
Canónigo portavoz del Cabildo de la catedral de Córdoba