Rendimiento de la JMJ

Han pasado dos semanas desde la clausura del la JMJ en Madrid, y conocemos algunos datos muy significativos sobre su eficacia. El 81 por ciento de los peregrinos reconoce haber reforzado su relación con Dios; y el 77 dice conocer mejor a la Iglesia. El 55 por ciento manifiesta que ahora ha clarificado su vocación; y el 60 de los jóvenes extranjeros ha mejorado su imagen de España. Como es sabido, han participado un millón y medio de personas; se inscribieron 500 mil jóvenes, trabajaron 40 mil voluntarios y 5 mil sacerdotes. Abonaron entre 50 y 100 euros cada uno, también para ayudar a jóvenes de otros países. Madrid ha registrado una ocupación hotelera del 70 por ciento, superando el 40 por ciento de otros años por estas fechas. Se administraron 5 millones de comidas o cenas en restaurantes y cafeterías contratadas, con un coste medio de 7 euros que revierten en la economía del sector. Los excedentes materiales después de la JMJ son repartidos entre países menos desarrollados y en instituciones benéficas. ¿Quién da más con menos costo? Esto no es la ruleta movida por el azar, sino la fe de millones de personas que creen en Jesucristo, procuran amar al prójimo, y se esfuerzan por llenar el mundo de esperanza.

Jesús Ortiz
Madrid


A los pies de la Virgen

Considero un hito excepcional en mis servicios como párroco y capellán del santuario de la Virgen de Lugás, en la comarca villaviciosina de Asturias, el haber podido dar la más calurosa y gratificante acogida y bienvenida a un grupo de Comunidades del Movimiento Comunión y Liberación, que acudían hasta allí a rendirle pleitesía y acción de gracias a Ella, a la Madre del Cielo. Y también para expresarle gratitud por las innumerables bendiciones que ha supuesto para los jóvenes de España entera y de buena parte del mundo la Jornada Mundial de la Juventud, de la que habían tenido vivencia directa y experiencia del impacto del Santo Padre Benedicto XVI sobre las conciencias y las mentes de tantos cercanos o alejados de la Iglesia. He tenido una singular vivencia, de llenárseme el alma de mieles a porfía, al rezar con todos ellos, confortado con el pensamiento de cuán grande es la Iglesia y cuán pequeño el mundo, como para que aquella baste a invadirlo todo, a llenarlo todo, a expandirse por él como la levadura hace fermentar, siendo exigua, toda la masa que es inmensa.

Agustín Antonio Hevia, sacerdote
Asturias


Mi agradecimiento

Antes de que se apaguen del todo los ecos de la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Madrid, extraordinaria manifestación de fe de los jóvenes católicos de casi doscientos países, especialmente en aquella inolvidable Vigilia de Oración en Cuatro Vientos, con cientos y cientos de miles de chicos y chicas adorando en fervoroso silencio al Santísimo; después de haber dado muestras de su sana alegría por las calles de la capital de España, me gustaría felicitar efusivamente a todos los organizadores de este magno acontecimiento. Concreto mi felicitación a quienes pienso que los representan a todos: al eminentísimo señor cardenal arzobispo de Madrid, a su obispo auxiliar monseñor César Augusto Franco, Coordinador General de la JMJ, y a don Yago de la Cierva, Director Ejecutivo de la misma. Y, naturalmente, a Su Santidad Benedicto XVI, por su presencia, su afecto a España, su cordialidad abierta a todos y su docta y santa palabra magisterial, vertida en la profusión de sus homilías y exhortaciones apostólicas.

Pedro-Miguel Vázquez
Badalona (Barcelona)


La cizaña

Releamos la parábola de la cizaña (Mt 13, 24-30). En ella, parece que Jesús nos habla de una especie de convivencia pacífica entre el trigo y la cizaña, y que sólo el Señor ordena la selección en el momento de la siega. Desgraciadamente, en la actualidad (y hemos podido comprobarlo claramente durante la JMJ), la cizaña trata, por todos los medios, de convertir el trigo en cizaña. Nos basta con echar un vistazo a tantos y tantos textos escolares (Educación para la ciudadanía, etc.) y a otros muchos hechos, para darnos cuenta de ello. La Visita y las palabras del Papa, el comportamiento de los miles y miles de jóvenes de tantos países de todo el mundo, y nuestro apoyo en Cristo, nos han de mantener la fe y seguir las enseñanzas del Evangelio, como, por ejemplo, en la parábola del sembrador.

Joaquín Rodríguez
Madrid


Sentenciada a morir

Una persona está a punto de morir de hambre y sed, con el amparo de la ley y con el aplauso de gran parte de la sociedad. El derecho a decidir sobre la vida y la muerte propia y ajena, es considerado por muchos como un progreso, que desprecia la vida cuando no la considera útil. La vida de doña Francisca Ramona depende de una sonda de alimentación, que la Junta de Andalucía ha ordenado retirarle. ¿El motivo? Que doña Ramona tiene 90 años, no tiene una vida digna -según la Consejera de Sanidad-, y, por tanto, debe morir. ¿Cómo? Retirándole la alimentación para que muera de hambre y sed. Practicar la eutanasia, dice la Junta de Andalucía, es un acto compasivo. Sin embargo, la verdadera piedad y compasión no es la que quita la vida, sino la que la cuida hasta su fin natural. Señora Montero, Consejera de Sanidad de Andalucía: ¿sabe que está incurriendo en un acto contra la libertad de conciencia de los médicos, y en otro acto de negación de auxilio a doña Ramona Estévez?

Pilar Mariscal
Málaga


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