Carmen Cabrera: «En vez de hacer cruceros, recuperamos los Mayos» - Alfa y Omega

Carmen Cabrera: «En vez de hacer cruceros, recuperamos los Mayos»

Rodrigo Moreno Quicios
La presidenta de AFAMMER Agudo, en el centro, en su feria agroturística.
La presidenta de AFAMMER Agudo, en el centro, en su feria agroturística. Foto: AFAMMER Agudo.

Esta pequeña agricultora es presidenta de la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER) en Agudo, un pueblo de 1.600 habitantes en Ciudad Real. En sus 62 años de vida —doce en este servicio—, comprobó que muchas de las fiestas importantes del pueblo habían caído en el olvido. Preguntando a los mayores, consiguió redescubrirlas e impulsarlas. Aunque su agrupación es aconfesional, lo que piden los vecinos es recuperar las tradiciones religiosas.

—En Agudo han recuperado varias de sus tradiciones. ¿Cómo puede una asociación de mujeres lograr esto?
—Empezamos poco a poco; cada pueblo tiene sus dificultades. La mayoría de asociaciones hacen viajes pero nosotros, en lugar de cruceros, hemos retomado los Mayos. Consisten en hacerle a la Virgen María un altar ese mes, ante el que se reza el rosario todos los días. Lo ponemos en el salón parroquial. La gente mayor ha estado siempre acostumbrada a eso.

El altar de Mayos se hacía en las casas en agradecimiento a algo que se le había pedido a la Virgen y había salido bien. Cada año había dos o tres. Después, los vecinos que querían rezaban ahí el rosario. Eso se dejó de hacer y no podemos perder nuestra identidad ni de dónde venimos. A lo mejor no podemos recuperar todo lo que hicieron nuestros antepasados, pero sí enseñar a los jóvenes lo que se ha hecho y por qué.

—¿Es esto lo que le piden los vecinos a una asociación aconfesional?
—Así ha sido, la verdad. En mi pueblo somos muy religiosos y nuestra patrona es la Virgen de la Estrella, que tiene su ermita y a la que tenemos fe. Aparte de en la parroquia, se celebra Misa allí todos las semanas. Además, tenemos una gran Semana Santa que celebramos con muchas procesiones. No es un tema tabú. También hemos recuperado a san Benito. Es el patrón de Agudo, pero en los 62 años que tengo nunca lo habíamos celebrado. Un día vino un sacerdote muy devoto de san Benito que nos dijo con cariño: «¿Cómo no le hacéis una mísera Misa?».

Procesión de san Benito en Agudo
«En mi pueblo somos muy religiosos», cuenta Cabrera, quien reivindica la naturalidad de recuperar las procesiones de san Benito. «No es ningún tema tabú». Foto: AFAMMER Agudo.

—¿Y cómo recuperaron su fiesta?
—Empezamos a indagar qué se hacía porque jamás lo habíamos visto, preguntamos a los mayores y empezamos por hacerle una media procesión y una Misa por la tarde. Y eso ha trascendido porque el año pasado hicimos una fiesta para arreglar el tejado de la iglesia, que cuesta 400.000 euros.

—¿Tuvo algo de especial? ¿Se retomó también allí alguna costumbre?
—Hicimos el ramo: la gente del pueblo dona una botella de vino o champán o algo típico y luego se subasta. Pusimos una plancha y empezamos a vender perritos calientes y montaditos de lomo. Ni recuerdo la cantidad de refrescos y cervezas, no dábamos abasto. Hicimos unos canapés y preparamos sangría para todos los que llegaban. Se vendió todo, también patatas y pimientos porque, como se hace en verano, hay productos de la huerta y cada uno lleva lo que le apetece. Todo el dinero lo donamos para la parroquia. Después hicimos una fiesta para los jóvenes con un DJ que se desbordó.

—¿Qué más necesidades tienen?
—Reivindicamos que en nuestra localidad tenemos problemas de comunicación con las carreteras y de brecha digital. El nuestro es el último pueblo de Ciudad Real, pegando a Extremadura, y somos los últimos. A los que estamos más lejos no nos benefician en lo más mínimo. La semana pasada aquí no hubo internet y se nos fue la luz. Aún seguimos con problemas. En un sitio más grande hay más habitantes, más trabajo y más fuerza, pero a nosotros nadie nos escucha.

—¿Cómo comenzó a participar en AFAMMER y qué más hacen en ella?
—Conocí a Carmen Quintanilla, una mujer muy luchadora y trabajadora. Salía de trabajar e iba con un bocadillo y un dos caballos pueblo por pueblo a montar asociaciones. Con ella avanzamos mucho, nos apoyó mucho y difundimos la voz de la mujer rural. Viendo su ejemplo, yo también dediqué mi tiempo a esto y soy presidenta de AFAMMER en Agudo desde hace doce años. Ahora estamos además en Andalucía, Galicia, Cataluña y muchísimos sitios. Y vemos que hay relevo: tenemos alguna chica de veintitantos años.

Todos los años organizamos una jornada de emprendimiento. Esta vez será el 17 de abril. Hacemos una mesa redonda dando voz a las chicas que han emprendido en la zona y cada una cuenta su odisea y lo que le ha costado emprender en un pueblo pequeño. Luego viene un ponente de fuera que nos orienta sobre adónde dirigirnos.