El presidente de Cáritas Líbano denuncia para Alfa y Omega «otra oleada más de destrucción» israelí
La caída de un centenar de proyectiles en solo diez minutos llena los hospitales y los refugios improvisados, donde la ONG católica intenta hacer llevar comida y productos básicos
Desde hace dos días, «el Líbano está sufriendo otra oleada más de destrucción», denuncia en declaraciones a Alfa y Omega Samir Ghawi, presidente de Cáritas Líbano. «Los bombardeos en las últimas 48 horas han golpeado barrios residenciales, obligando a más familias a dejar sus hogares». Ello ha supuesto «añadir más tensión a una crisis de desplazamiento que ya afecta a más de un millón de personas».
Médicos Sin Fronteras denuncia que especialmente a partir de las dos de la tarde de este miércoles (hora local) «las fuerzas israelíes lanzaron ataques contra varias ciudades y localidades de todo Líbano», afirma Christopher Stokes, su coordinador de emergencias en el país. Las propias fuerzas armadas israelíes han presumido de haber lanzado un centenar de proyectiles en diez minutos. Fuentes de la ONU hablan de cientos de muertos.
The scale of the killing & destruction in #Lebanon today is nothing short of horrific. @volker_turk condemns deadly wave of #Israeli strikes, as hundreds – incl. civilians – are killed and injured in carnage. Civilians & civilian infrastructure must be protected.
— UN Human Rights (@UNHumanRights) April 8, 2026
The int'l… pic.twitter.com/H5DATz8ORH
«Este ataque a gran escala ha afectado a múltiples localidades, incluidas las ciudades de Beirut, Saida y Baalbek», continúa Stokes. Se trata de «ataques indiscriminados contra zonas muy densamente pobladas, totalmente inaceptables».
«Una familia acababa de volver a casa»
«Se ha informado de una gran afluencia de pacientes en varios hospitales», prosigue el coordinador de emergencias de MSF. Médicos de la organización están atendiendo a múltiples pacientes en los hospitales Rafif Hariri, de Beirut, y Jabal Amel, de Sour (Tiro). Stokes cita casos estremecedores como el de un paciente que había «perdido ambas piernas» en el primero, o «una niña que perdió a seis miembros de su familia».

Relata asimismo que «una de las familias había regresado a su hogar unas horas antes, creyendo que había un alto el fuego en vigor». Pero lo ocurrido demuestra, para la entidad, que la tregua de dos semanas acordada en la noche del martes entre Estados Unidos e Irán no se aplica al Líbano.
¿Cómo ayuda Cáritas Líbano?
En medio de la destrucción, «una vez más Cáritas Líbano ha estado en la primera línea de la respuesta» humanitaria, asegura su presidente. Así ha ocurrido «sin interrupción desde que empezó la última escalada a principios de marzo». Alerta también de que «la magnitud de la necesidad es inmensa».
Ghawi explica que «dentro de los colegios, salones parroquiales, centros comunitarios y estadios deportivos» que sirven como refugios temporales, «nuestros equipos trabajan sin descanso para satisfacer las necesidades de la gente después de que hayan perdido todo». Por ejemplo, la ONG católica distribuye comidas calientes, paquetes de alimentos, kits de higiene, colchones, mantas y menaje básico.
Por otro lado, «clínicas móviles llevan a médicos y enfermeros directamente a las comunidades desplazadas». No solo ofrecen atención sino que también distribuyen medicamentos, «con una atención particular a los ancianos, embarazadas y los que intentan gestionar enfermedades crónicas lejos de su atención habitual».

Otra forma de asistencia es intentar acondicionar lo más posible los refugios, ya que «restaurar aunque sea un mínimo nivel de condiciones de vida dignas es un acto de respeto». Por último, «la respuesta humanitaria incluye apoyo psicológico para las personas y sus familias, ayudándoles a procesar el trauma, a recuperar un sentido de estabilidad diaria y a gradualmente comenzar a recuperar una sensación de seguridad».
Desde el 2 de marzo, unas 290.000 personas se han beneficiado de los distintos servicios de la ONG. Esta labor «silenciosa y fiel» de Cáritas Líbano está «guida por una firme convicción de que la dignidad humana no se detiene en tiempos de guerra», asegura a Alfa y Omega su presidente. «Ninguna persona necesitada debería sentirse abandonada nunca».