Cáritas ante el coronavirus: «El servicio a los pobres no puede interrumpirse» - Alfa y Omega

Cáritas ante el coronavirus: «El servicio a los pobres no puede interrumpirse»

«Nuestro servicio a los pobres continúa», ha asegurado a Rome Reports el secretario general de Caritas Internationalis, Aloysius John. La Conferencia Episcopal Italiana acata con «sufrimiento» las nuevas normas que decretan la cancelación de las misas y ceremonias religiosas

Redacción
Foto: Cáritas Zambia

Caritas Internationalis no quiere que la emergencia sanitaria por el COVID-19 impida a su labor de atención a los pobres y necesitados. «Nuestro servicio a los pobres continúa, no puede interrumpirse la ayuda por el coronavirus», ha declarado a Rome Reports Aloysius John, secretario general de la entidad.

Por ello, la entidad caritativa de la Iglesia mantendrá su actividad. Pero, por otro lado, es importante evitar los contagios de sus empleados y voluntarios, tanto por preservar su propia salud como para evitar que se siga transmitiendo la enfermedad, además, a personas potencialmente vulnerables.

«Estamos enviando avisos a nuestra red de colaboradores, con la información sobre la evolución de la enfermedad. También hemos dado instrucciones a nuestro personal, especialmente en cuestiones de higiene, como medida preventiva», explica el secretario general.

Teletrabajo por el cierre de colegios

La emergencia sanitaria por el COVID-19 afecta especialmente a su sede en el Vaticano, dadas las crecientes restricciones impuestas por el Gobierno de Italia. En este país, el domingo se contabilizaron 7.375 personas contagiadas (1.492 más que solo un día antes), y 366 fallecidos, 133 en un solo día.

El personal de Caritas Internationalis «continuará trabajando desde casa, y se comprometen a colaborar. Las madres de niños pequeños están trabajando desde casa para cuidarlos. La idea es que estén allí para lo que necesiten», dado que en el país transalpino los colegios permanecerán cerrados como mínimo hasta mediados de marzo.

El secretario general asegura a Rome Reports que la organización también ha limitado los viajes, y se hacen solo los imprescindibles. Lo importante es no dejarse llevar por el pánico paralizante, que se difunde más rápido que el virus.

Foto: REUTERS/Vatican Media

Misa del Papa por los enfermos

Al igual que ocurrió ayer con el rezo del ángelus, el Papa Francisco celebró el lunes a puerta cerrada la Misa diaria en la capilla de la residencia Santa Marta. El Pontífice ofreció la celebración, que se retransmitió por streaming, «por los enfermos de esta epidemia de coronavirus, por los médicos, enfermeros, voluntarios que ayudan mucho, los familiares, por los ancianos que están en las residencias, por los presos encerrados».

De forma adicional, el domingo se anunció que los Museos del Vaticano, las villas y los museos de las basílicas Pontificias, es decir, todas las superficies visitables por los turistas de competencia de la Santa Sede, cierran hasta el próximo 3 de abril para evitar el contagio.

Esta medida está en la línea de las restricciones decretadas por el Gobierno, que incluyen que las misas y todas las ceremonias religiosas se cancelen. La Conferencia Episcopal Italiana ha reconocido que estas normas son «fuertemente restrictivas» y provocan «sufrimiento y dificultades» tanto a los sacerdotes como a los feligreses. Pero se acogen y se acatan para «contribuir a la tutela de la salud pública».