Así trabajan los salesianos en las 3.000 viviendas de Sevilla

La reciente visita de los reyes al Centro Social Don Bosco ha puesto de relieve el trabajo que los salesianos desarrollan en el Polígono Sur de la capital hispalense

José Calderero de Aldecoa
Antonio Mengual (con mascarilla negra) con los reyes durante la visita. Foto: Fundación Don Bosco

La reciente visita de los reyes al Centro Social Don Bosco ha puesto de relieve el trabajo que los salesianos desarrollan en el Polígono Sur de la capital hispalense

Situado en el corazón de las 3.000 viviendas de Sevilla, el Centro Social Don Bosco –integrado en la Fundación Don Bosco– fue el lugar elegido por los reyes de España para iniciar su visita a Andalucía, enmarcada en la gira autonómica que Felipe y Letizia están realizando una vez finalizado el Estado de alarma. El paso de los monarcas, que tuvo lugar el 29 de junio, puso de relieve el trabajo que los salesianos realizan en un barrio muy estigmatizado, cuya «juventud presenta altos índices de absentismo y abandono escolar, y también de desempleo», y en el que atienden «a unas 1.200 personas cada año, todas ellas en situación de riesgo de exclusión social», explica Antonio José Mengual, director de la Fundación Don Bosco para Sevilla y Extremadura, a Alfa y Omega.

Los hijos de Don Bosco desarrollan en el Polígono Sur –que es como se llama realmente toda esta zona de la capital hispalense– diferentes proyectos, todos ellos englobados en tres líneas de actuación: inserción socioeducativa, inserción sociolaboral y residencial y emancipación.

Dentro del primer ámbito de acción, los salesianos han creado la Escuela Prelaboral, que oferta diferentes talleres, desde fontanería hasta jardinería, pasando por la estética o la electricidad. Sin embargo, allí llegan chicos más jóvenes, que «han abandonado la educación reglada pero que aún no cuentan con la capacitación o la edad para insertarse en el mercado laboral». De esta forma, «nosotros tratamos de recuperarlos, de forma individualizada», pero con el objetivo de «que sigan formándose [en el ámbito educativo] y que paralelamente descubran su vocación profesional», subraya Mengual.

En la segunda línea de trabajo del Centro Social Don Bosco se encuentran las acciones formativas de capacitación profesional. Allí se forman los jóvenes, entre otras cosas, en el campo de la hostelería gracias a un convenido con la Escuela de Hostelería de Sevilla –la más prestigiosa de la provincia–. «Los chicos reciben mucha capacitación técnica y la verdad es que salen con un nivel profesional bastante bueno», asegura Mengual. Los datos corroboran sus palabras: durante el año 2019 el Centro Social Don Bosco logró 600 inserciones laborales de jóvenes. «Incluso ahora, durante la pandemia, hemos logrado colocar profesionalmente a 81 chicos».

«La joya de la corona»

Entre los proyectos residenciales y de emancipación desarrollados por los salesianos en el Polígono Sur de Sevilla destaca uno, al que se refieren como la «joya de la corona». Se trata de la empresa de inserción laboral Occhiena, central de moda ética. «Tenemos un itinerario formativo en el ámbito de la confección industrial, pero era muy complicado el enlace con el mundo laboral», explica el director. Se requiere de más experiencia. «Así que constituimos la empresa para que las mujeres puedan trabajar allí tras el periodo formativo y, de esta forma, lograr una experiencia de uno o dos años». Desde su creación, la empresa ha contratado a más de 30 mujeres en situación de vulnerabilidad. «Ahora, por ejemplo, estamos haciendo un encargo para la empresa Iturri», especializada en uniformes de trabajo, «pero también hemos hecho trajes de bajo o incluso lencería para una tienda de  John Galliano».

José Calderero de Aldecoa @jcalderero