Así será el primer vía crucis de León XIV
El excustodio de Tierra Santa ha preparado las meditaciones, en las que se advierte de los límites de la autoridad y se denuncia a los «regímenes autoritarios» que «obligan a los prisioneros a permanecer semidesnudos en una celda vacía o en un patio»
El Papa León XIV preside esta noche su primer vía crucis de Viernes Santo, un acto de gran simbolismo en el que el propio Pontífice cargará personalmente con la cruz durante todo el recorrido.
Emulará así a Jesús y su paso por la vía dolorosa, que «se despliega por las callejuelas de la ciudad vieja de Jerusalén», señala Francesco Patton, excustodio de Tierra Santa, que ha sido el encargado de redactar las meditaciones.
Pero «no es un recorrido en medio de gente devota y silenciosa», advierte el fraile. «Como en tiempos de Jesús, nos encontramos caminando en un ambiente caótico, alborotado y bullicioso, entre personas que comparten la fe en Él, pero también entre otros que se burlan e insultan. Así es la vida de todos los días».
De esta forma, el vía crucis «no es el camino del que vive en un mundo asépticamente devoto y de recogimiento abstracto, sino el ejercicio del que sabe que la fe, la esperanza y la caridad deben encarnarse en el mundo real». En él, «el creyente es continuamente desafiado y constantemente debe hacer suyo el modo de proceder de Jesús».
Persecución de los cristianos
Como es habitual, el vía crucis se celebrará en el Coliseo, epicentro de la persecución de los primeros cristianos. Allí se darán cita miles de católicos para rememorar el camino de Jesús hasta su crucifixión.
Todos ellos, junto al Santo Padre, escucharán las meditaciones preparadas para el acto por el fraile menor, que advierte en el texto sobre las guerras, el abuso de poder, el sensacionalismo o el autoritarismo.
Al recorrer este vía Crucis, pide Patton en la introducción, «acojamos la invitación de san Francisco a realizar un camino tras las huellas de Jesús que no sea meramente ritual o intelectual, sino que comprometa toda nuestra persona y toda nuestra vida.
La guerra o el sensacionalismo
Durante las distintas estaciones, el excustodio advierte de que «hoy algunos creen que han recibido una autoridad sin límites y piensan que pueden usarla y abusar de ella a su antojo». Pero en el coloquio ente Pilato y Jesús queda patente «que toda autoridad deberá responder ante Dios por el propio modo de ejercitar el poder recibido».
Por ello, quien ostenta la autoridad deberá dar cuentas sobre «el poder de juzgar, pero también el poder de comenzar una guerra o de terminarla; el poder de alimentar el deseo de venganza o el de reconciliación; […] el de promover y defender la vida o de rechazarla y suprimirla».
Según Patton, «también cada uno de nosotros está llamado a responder por el poder que ejerce en la vida de todos los días». Por lo tanto, «no olvides que cualquier cosa que hagas a un ser humano, especialmente si es pequeño y frágil, me lo haces a mí; y es a mí a quien deberás responder por ello un día».
La desnudez como reclamo comercial
En las meditaciones, también están muy presentes las víctimas de las guerras, masacres o «genocidios». Los huérfanos, los migrantes, los desplazados o las víctimas de «torturas». Asimismo, se denuncia a los «regímenes autoritarios» que «obligan a los prisioneros a permanecer semidesnudos en una celda vacía o en un patio».
En otro orden de cosas, Francesco Patton critica el sensacionalismo. Aludiendo a un Jesús despojado de sus vestiduras, el excustodio advierte frente a la industria del espectáculo que «ostenta la desnudez para obtener algún espectador más» o un sector de la información que «expolia a las personas ante la opinión pública».