Así se prepara la Iglesia de Madrid para la llegada del Papa León XIV - Alfa y Omega

Así se prepara la Iglesia de Madrid para la llegada del Papa León XIV

La archidiócesis lleva mucho tiempo trabajando para organizar la visita del Santo Padre, que se vive con «alegría», según Laura Moreno, y de la que se esperan frutos de comunión y unidad

José Calderero de Aldecoa
El Papa eón XIV saludando a los fieles durante la audiencia general semanal en la plaza de San Pedro, Ciudad del Vaticano, el 17 de septiembre de 2025.
Foto: EFE / EPA / Vatican Media.

Madrid volverá a acoger a un Pontífice 15 años después, una larga espera que ha provocado que el entusiasmo sea enorme. «Es una gran alegría. Lo hemos vivido con enorme expectación. Tenemos la ilusión y la esperanza de que la visita del Papa suponga una renovación de la fe, la evangelización y también un aire fresco para Madrid», dice nada más descolgar el teléfono Laura Moreno, directora de Pastoral del Comité organizador de la archidiócesis de Madrid. 

Ese mismo júbilo del que habla Moreno es el que llevó a los jóvenes de la archidiócesis a escribir al Pontífice incluso antes de que estuviera confirmado el viaje. No fue hasta el pasado miércoles 25 de febrero cuando el Vaticano anunció oficialmente que León XIV visitaría España entre el 6 y el 12 de junio. 

Carta que los jóvenes de Madrid le han enviado al Papa León XIV.

Carta que los jóvenes de Madrid le han enviado al Papa León XIV.

«Comenzaron los rumores del viaje y cuando vimos que se empezaban a confirmar nos llenamos de alegría». Enseguida «quisimos escribir al Santo Padre para que supiera que nos poníamos a rezar desde ya» por su periplo. También «para hacerle partícipe de la emoción que había en Madrid por su posible venida», rememora Mercedes Rodríguez Loeb, que colabora en el equipo de comunicación de la Delegación de Jóvenes de Madrid.

La misiva surgió entre los jóvenes del Coworking Team, un grupo de chicos y chicas que se reúnen semanalmente para colaborar con la delegación. «Nos juntamos los lunes a las 19:00 horas. La reunión empieza con la Eucaristía, luego tenemos un pequeño rato de oración personal y, por último, ponemos en común los diferentes proyectos en los que estamos trabajando», explica Rodríguez. 

El equipo preparó la carta en uno de aquellos lunes de trabajo. En ella, se describen «las ganas que tenemos de acogerle bien, de que se sienta como en casa». Además, «le hablamos de ese hipotético despertar religioso en los jóvenes del que tanto se debate últimamente». Por último, «le ponemos unas palabras sobre esa fe sencilla de tantos jóvenes que la viven día a día en la universidad o con sus familias» y «nos unimos a su intención de oración del mes de febrero», cuando pidió rezar por los niños que padecen enfermedades incurables.

Unidad y comunión

A pesar de todo, palabras como «alegría», «ilusión» o «esperanza» no son las más utilizadas en las reuniones que se han mantenido en la Delegación de Jóvenes para preparar la visita. Las más repetidas fueron «comunión» (51 veces) y «unidad» (39), según ha podido saber Alfa y Omega. Para Moreno, el resultado confirma que «la diócesis está en la mejor predisposición» para recibir el mensaje que viene a traer el Papa. «Está el terreno abonado después de CONVIVIUM, donde se han unido tan especialmente los sacerdotes». Del mismo modo, «ahora los movimientos, las congregaciones, los laicos en general están ya preparándose» para acoger al Pontífice. A nadie se le escapa que vivimos «un momento de especial polarización», asegura la delegada de Jóvenes. «A veces los ciudadanos y los políticos no se entienden entre sí, algo que en ocasiones también nos pasa en la Iglesia». Así, «que venga el Papa de la unidad es algo muy bonito para la diócesis», añade. «Estoy convencida que va a ser un signo enorme de comunión».

Hasta entonces, quedan algo menos de 100 días. Y «estamos preparando la casa». Laura Moreno se refiere sobre todo a la interior: «La primera preparación es en nosotros. No se trata tanto de pensar en los eventos, sino en cómo llegamos a este encuentro con el Santo Padre. Disponer el corazón y pensar en los frutos». 

Mercedes Rodríguez Loeb en el Vaticano en agosto durante el Jubileo de los Jóvenes.
Mercedes Rodríguez Loeb en el Vaticano en agosto durante el Jubileo de los Jóvenes. Foto cedida por Mercedes Rodríguez.

No obstante, también se está avanzando en la preparación exterior, en la logística. En este sentido, hubo una reunión el pasado 14 de febrero en la que participaron cerca de 150 personas, de diferentes, grupos, parroquias y movimientos, y en la que una de las preguntas que se lanzó fue: ¿Qué no puede faltar en un hipotético encuentro del Papa con los jóvenes? Los asistentes hablaron de incluir un tiempo de adoración ­­—similar al que se vivió en Cuatro Vientos, junto al Papa Benedicto XVI, durante la JMJ de Madrid—; del parque del perdón —un lugar en el que instalar decenas de confesionarios para que los fieles puedan recibir el sacramento de la Penitencia—, de la importancia de los testimonios y de incluir acciones sociales al ser convocados. «Que la gente pueda llevar alimentos o medicinas para donar a los más necesitados», explica Mercedes Rodríguez Loeb.

En la reunión una de las cuestiones que cosechó más apoyo fue la idea de plantear un diálogo de León XIV con los jóvenes. No fue la opción que más personas pusieron en primer lugar, pero sí la que más apareció entre el primer y segundo puesto, con una amplia diferencia respecto a otras ideas.

El tema fue propuesto en la mesa de trabajo de Silvia Moreno, delegada diocesana de Scouts de Madrid-MSC (Movimiento Scout Católico). «La idea es que los chicos y chicas puedan tener un diálogo sincero en el que dirigirse al Papa en primera persona», explica en conversación con Alfa y Omega. «Que León XIV pueda responder a sus inquietudes sería algo fantástico». Al final, «los jóvenes buscan sentirse apelados dentro de la realidad que están viviendo».

Silvia Moreno, en la Almudena, junto al coordinador del comité organizador.
Silvia Moreno, en la Almudena, junto al coordinador del comité organizador. Foto cedida por Silvia Moreno.

Por último, la delegada diocesana de Scouts de Madrid-MSC incide en otra de las propuestas que se dialogaron en la reunión del pasado mes de febrero: la feria vocacional. «Hablamos de que los asistentes pudieran conocer otras realidades dentro de la diócesis», porque puede ocurrir que «uno se sienta a gusto en su grupo y no sea del todo consciente que hay otras agrupaciones», advierte Silvia.

El objetivo sería «generar comunidad» y que «los jóvenes pudieran conocer lo que hacen otros jóvenes a unos pocos pasos de ellos». Al final, «si estamos hablando de comunión, es preciso conocer al otro, encontrarse con él. No puedes sentirte unido a quien no conoces».

De igual modo, David Cabrera, delegado de Pastoral Juvenil Magis-Jesuitas, señala la importancia de la dimensión eclesial en la preparación del viaje del Papa: «Poder transmitirle a los jóvenes una cierta eclesiología y animarlos a participar, como Iglesia, en la acogida a León XIV es clave».