Arte y cultura para evangelizar

Los obispos andaluces buscan acercar al pueblo el mensaje de Jesucristo y reivindicar la historia y el legado del cristianismo en la región en una propuesta similar a Las Edades del Hombre de Castilla y León. Se trata de Imago Solis, un recorrido por la presencia cristiana en Andalucía  desde los primeros siglos hasta la actualidad. Echará a andar en 2020

Fran Otero
Reforma y exaltación. Málaga será la protagonista de la edición número ocho, que abarcará los siglos XVI y XVII. Una época de grandes contrastes, en la que la fe cristiana se ha imbricado su cultura como nunca. En la imagen, la catedral de Málaga. Foto: José Cortés

Los obispos andaluces buscan acercar al pueblo el mensaje de Jesucristo y reivindicar la historia y el legado del cristianismo en la región en una propuesta similar a Las Edades del Hombre de Castilla y León. Se trata de Imago Solis, un recorrido por la presencia cristiana en Andalucía  desde los primeros siglos hasta la actualidad. Echará a andar en 2020

Hace ahora 13 años que los obispos andaluces, en una asamblea ordinaria, se plantearon la posibilidad de organizar una exposición sobre las raíces cristianas de Andalucía a través de la cual profundizar en el conocimiento de los orígenes cristianos que han configurado la identidad y la cultura andaluzas. Pues bien, aquel germen se ha materializado en una fundación canónica, Imago Solis, a la que acompañarán una serie de exposiciones con el mismo nombre –diez en total– que recorrerán todas las provincias de Andalucía a partir –fecha todavía por confirmar– del año 2020.

«El arte y la cultura han sido valiosos instrumentos al servicio de la difusión de la fe cristiana. En la actualidad, se hace más necesario que nunca volver a utilizar estos medios para acercar al pueblo el mensaje evangélico. […] Se trata  de potenciar el carácter pastoral y evangelizador del patrimonio cultural de la Iglesia», se puede leer en el acta de constitución de la fundación, erigida el pasado 23 de octubre. Aunque su carácter es eminentemente evangelizador, la propuesta servirá asimismo para reivindicar el papel de la Iglesia católica en la región en una época en la que algunos grupos políticos cuestionen las tradiciones de la religiosidad popular; intentan llevar a la mínima expresión la presencia de la Religión en el espacio público y, en concreto, en la escuela; y reclaman bienes de la Iglesia cuya propiedad es inmemorial como el caso de la mezquita-catedral de Córdoba.

Esta iniciativa, que quiere permanecer en el tiempo, quiere ayudar además la conservación, el desarrollo, la protección del patrimonio.

La primera exposición se saltará el orden cronológico establecido para servir de pórtico al itinerario y tendrá a Sevilla como protagonista, según explica a Alfa y Omega Francisco Juan Martínez Rojas, vicario general de Jaén y secretario de Imago Solis. Tendrán protagonismo la catedral, las figuras de san Isidoro y san Leandro; se abordarán los vínculos con el Imperio romano, la Universidad de Sevilla, la imprenta, el comercio y hasta la cultura disidente.

El itinerario expositivo viajará luego a Guadix para narrar los primeros tiempos del cristianismo en Andalucía y recorrerá periodos como el visigodo, el de la invasión musulmana, la Edad Media, el Siglo de Oro y la modernidad hasta nuestros días. Entre medidas, dos exposiciones volverán a saltarse el orden cronológico. Una, dedicada a la labor asistencial de la Iglesia católica, «una de las aportaciones más genuina y específicamente cristianas que ha ofrecido a la sociedad occidental». San Juan de Dios será la imagen de esta muestra que acogerá Granada, lugar donde falleció. La otra mostrará la presencia andaluza en América, Extremo Oriente y África con fray Bartolomé de las Casas como máximo exponente.

«Es un ejercicio de memoria histórica para recordar una realidad rica y variopinta, que constituye una parte fundamental del devenir histórico de las comunidades cristianas andaluzas», concluye Martínez Rojas.

Fran Otero


Elenco de exposiciones

  • La Iglesia, generadora de cultura. Sevilla. 2020
  • Periodo hispanorromano. Las raíces de una fe: plantatio ecclesiae (s. I-IV). Guadix
  • Periodo visigodo. Invasión musulmana y mozarabía (s. V-XI). Córdoba
  • La Edad Media (s. XII-XV). Jaén
  • La labor caritativa y asistencial de la Iglesia. Granada
  • El impulso misionero de la Iglesia andaluza. Huelva
  • Religiosidad popular: la fe del pueblo. Jerez
  • Tiempos de reforma y exaltación (s. XVI-XVII). Málaga
  • El barroco, expresión plástica de la fe (s. XVII-XVIII). Sevilla y Almería
  • El encuentro con la modernidad (s. XVIII-XXI)
La Iglesia, generadora de cultura. La primera exposición será en Sevilla y tendrá un carácter introductorio y dinamizador de Imago Solis. La figura de san Isidoro será central. En la imagen, pintado por Murillo; obra que acoge la catedral sevillana. Foto: Arzobispado de Sevilla
Entre pueblos bárbaros y la invasión musulmana. Se mostrará en la tercera exposición –en Córdoba– la llegada de los pueblos bárbaros, así como la vida y actividades de los cristianos en la ocupación musulmana. En la foto, la mezquita-catedral de Córdoba. Foto: Valerio Merino
El encuentro con la modernidad. Será la última exposición. Así le corresponde por orden cronológico. Abarca desde el siglo XVIII hasta nuestros días y recoge acontecimientos no siempre positivos para la Iglesia. Uno de los símbolos de este periodo es la Constitución de 1812. Foto: Laura González Alonso
La fe del pueblo. La talla del Cristo de la Viga, en la imagen, es representativa del séptimo itinerario expositivo, que tendrá lugar en Huelva. En el se recogerá la importancia de la devoción popular en la región. Foto: Álvaro Rivero
El origen del cristianismo. Será la segunda exposición tras la introductoria de Sevilla. Con ella se empieza la narración cronológica del cristianismo en Andalucía. Se ilustrará en Guadix, la diócesis más antigua de España, con testimonios arqueológicos y literarios de la primera presencia cristiana en la zona. Muy relevante es en este periodo el Concilio de Elvira. En la foto, el sarcófago paleocristiano de Martos (Jaén). Foto: Ángel M. Felicísimo