Acabamos de decir «hasta luego» a la voz de Heidi

Isidro Catela
Foto: www.asahi-net.or.jp

Ahora que, huérfanos de Sinatra, buscamos desaforadamente la voz en concursos televisivos de máxima audiencia, es el momento de reivindicar que, también en la tele, una voz puede valer tanto o más que mil imágenes. No me refiero aquí a una voz al estilo Joselito, Bisbal o María Parrado, sino a esas voces prestadas, que nos han permitido a lo largo del tiempo soñar, y reconocer a nuestros personajes favoritos con los ojos cerrados. En palabras del gran Constantino Romero, ese arte de imitación que llamamos doblaje y que en ocasiones roza el milagro de que quede, indeleble, la huella de la voz en un personaje de película.

Marisa Marco entró en los hogares de los españoles a través de la inconfundible voz de Heidi. Foto: ADOMA

La industria del doblaje, que por razones históricas tanto ha hecho florecer el talento en España dentro de este peculiar sector, tiene entre sus grandes nombres el de una mujer a la que le acabamos de decir «hasta luego». Ha fallecido Marisa Marco, la aguda e inolvidable voz de Heidi en televisión. Nosotros, los que ahora llaman la generación EGB, la recordamos también como Mary Ingalls, en La casa de la pradera.

La disputa es estéril. Hay lugares y edades en los que el buen doblaje ayuda y dispara con la evocación todo aquello que escapa al sentido de la vista; lo saben muy bien quienes crecieron al calor de las radionovelas. Hay luego lugares indiscutibles, como el de la animación, que son de obligado cumplimiento para sembrar y cuidar con mimo el doblaje. Y hay, por supuesto, territorios en los que nada más original y recomendable que la genuina versión del primer protagonista, sin doblaje ni aditivos.

Vaya con el recuerdo a Marisa Marco el homenaje a tantas voces que se metieron en otros y que son para nosotros ya como de la familia. Son recuerdos vivos, que nuestros pequeños devoradores de pantallas pueden seguir disfrutando a día de hoy. Hagan la prueba, entren en la web de Clan RTVE y busquen a Heidi. La disfrutarán igualita en el fondo y muy cambiada en la forma, en 3D y con un magnífico doblaje en inglés. Verán, y podrán hacer ver a sus hijos, que hay pocas cosas que revelen tanto acerca del carácter de una persona (o de un personaje) como su voz.

Isidro Catela