Coria-Cáceres alerta de que unos estafadores clonan la voz de su obispo para pedir dinero
A través de la inteligencia artificial copian el tono de Jesús Pulido o el vicario general Diego Zambrano para solicitar donaciones a asociaciones y entidades benéficas
La diócesis de Coria-Cáceres alerta de nuevos intentos de estafa telefónica en los que los delincuentes suplantan la identidad del obispo o del vicario general mediante la clonación de sus voces. Los impostores han contactado con asociaciones y delegaciones, aunque el fraude podría extenderse a otras instituciones y administraciones públicas.
Según ha informado el Obispado, los estafadores siguen un procedimiento similar en todos los casos. Tras reproducir la voz de uno de los responsables diocesanos y aprovechar la familiaridad con la persona que recibe la llamada, solicitan una donación o afirman haber recibido una que pretenden transferir a la entidad contactada. Para ello, piden determinados datos.

La diócesis advierte de que se trata de un fraude y subraya que ni el obispo, ni los vicarios ni ningún sacerdote solicitarán donaciones o información de esta naturaleza por teléfono, correo electrónico o redes sociales.
Ante la duda, acudir a la diócesis
En esta ocasión, las personas que recibieron las llamadas sospecharon de su autenticidad y contactaron con el Obispado para comprobarlas. Su aviso permitió alertar a la diócesis, que ha anunciado la presentación de la correspondiente denuncia y ha difundido una advertencia para prevenir nuevos casos.

Ante este tipo de comunicaciones, la institución recomienda desconfiar de las peticiones urgentes, interrumpir la llamada y contactar directamente con la persona supuestamente implicada o con el Obispado para verificar la solicitud. También aconseja no realizar transferencias ni facilitar datos personales o bancarios por teléfono. Quienes tengan dudas pueden llamar al 927 245 250 o utilizar el formulario de contacto de la web oficial.
Ya sucedió en Segovia
El caso recuerda a los intentos de estafa denunciados en marzo de 2025 en la diócesis de Segovia. Allí, varios sacerdotes recibieron llamadas de una voz que imitaba mediante inteligencia artificial a su obispo, Jesús Vidal. Los impostores pedían transferencias urgentes con el pretexto de gestionar una supuesta herencia destinada a la Iglesia. En uno de los casos, solicitaron 2.200 euros para desbloquear una donación ficticia de 40.000 euros. Los sacerdotes desconfiaron, no cayeron en el engaño y la Policía Nacional investigó los hechos.