Crece un 3 % el número de personas sin hogar atendidas por Cáritas: Ya son 44.475
«En cada una de estas historias comprobamos, día tras día, cómo la vulneración reiterada de los derechos fundamentales empuja a muchas personas hacia situaciones cada vez más extremas de exclusión social, explica María Santos, responsable del programa de Personas sin Hogar de Cáritas Española
La crisis de la vivienda, que ha provocado el adelanto electoral, sigue activa en España. A pesar de las inclemencias meteorológicas, los acampados de Sol siguen con las tiendas en ristre, a quienes se les ha sumado un nutrido grupo de personas sin hogar. Según la Policía, estos últimos representan ya al 30 % de los acampados.
Pero el kilómetro 0 no es el único lugar donde crece este colectivo. Cáritas Española acompañó el año pasado un total de 44.475 personas en situación de sin hogar. Se trata de un 3,8 % más que el año anterior, han asegurado en una nota de prensa con motivo del Día de las Personas sin Hogar, que se celebrará el próximo 25 de octubre.
Elevado coste de la vivienda
Entre los principales factores que empujan a estas situaciones, según la entidad caritativa de la Iglesia, destacan la pérdida de empleo, la imposibilidad de acceder o mantener una vivienda por su elevado coste, los desahucios o los procesos migratorios forzados.
«En cada una de estas historias comprobamos, día tras día, cómo la vulneración reiterada de los derechos fundamentales empuja a muchas personas hacia situaciones cada vez más extremas de exclusión social. Aunque seguimos acompañando sus procesos de recuperación, detectamos graves dificultades para acceder a derechos básicos como la vivienda, la salud, el empleo, la protección social o la participación ciudadana», explica María Santos, responsable del programa de Personas sin Hogar de Cáritas Española.
Un lugar al que pertenecer
Ante esta situación, la organización ha lanzado la campaña Un hogar, un lugar al que pertenecer. En ella han participado distintas personas sin hogar, como Libertad, acompañada por Cáritas Córdoba, que señala que «el primer derecho que necesitamos es que nos traten como seres humanos, y no como una lata que no sirve para nada. Mi sueño es poder tener una vivienda para poder tener conmigo a mis hijos».
La iniciativa busca ampliar la mirada sobre esta realidad y recordar que el sinhogarismo va mucho más allá de la imagen de quien duerme en la calle. «El sinhogarismo supone la ruptura del vínculo más esencial para cualquier ser humano: el hogar. Es la pérdida de la familia que sostiene, de la red que protege y de la certeza de contar con un lugar en el mundo donde desarrollar la propia vida con dignidad y plenitud», añade Santos.
Por ello, Cáritas invita a poner el foco en aquello que nos une y nos humaniza: la comunidad, los vínculos y el sentido de pertenencia. «Porque nadie puede vivir plenamente desde la intemperie social y emocional. Toda persona necesita un lugar donde sentirse acogida, reconocida y parte de algo común», concluye la responsable de la campaña.