Lefebvrianos anuncian que su recurso sigue adelante en Roma

Lefebvrianos anuncian que su recurso sigue adelante en Roma

La FSSPX comunica que sigue «las vías previstas por el derecho canónico» y pide «discreción»

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Foto de grupo tras las ordenaciones del pasado me de julio. Foto: FSSPX.
Foto de grupo tras las ordenaciones del pasado me de julio. Foto: FSSPX.

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X ha lanzado esta semana un comunicado en el que anuncia que el recurso canónico contra su excomunión sigue su curso en Roma. La Casa General ya declaró el mes de julio la presentación de una solicitud previa ante el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, «y desde entonces ha proseguido las vías de recurso previstas por el derecho canónico, respetando los plazos y procedimientos establecidos por el derecho». 

Un momento de la ordenación episcopal que llevó a la excomunión. Foto: FSSPX.
Un momento de la ordenación episcopal que llevó a la excomunión. Foto: FSSPX.

Mediante estas gestiones, los obispos de la Fraternidad pretenden «ejercer el derecho que les reconoce la Iglesia, solicitando que se examinen las objeciones jurídicas y doctrinales que han formulado contra los textos del 2 de julio», dice la FSSPX en el texto. 

Un día antes, el 1 de julio de 2026, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, conocidos como lefebvrianos, consagró a cuatro nuevos obispos en la localidad de Écône (Suiza) sin la autorización del Papa León XIV. Al día siguiente, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe y el Papa León XIV decretaron la excomunión latae sententiae por acto cismático para los obispos consagrantes y los nuevos obispos. También advirtieron con la misma sanción a los fieles que se adhieran formalmente a ellos.

A la espera de respuesta 

Asimismo, «a la espera de la respuesta que las autoridades competentes den a estas gestiones, la Fraternidad tiene intención de observar la discreción exigida por la naturaleza de estos procedimientos», continúa. 

Y termina invitando a los sacerdotes y a los fieles «a permanecer unidos en la oración por el Santo Padre y por toda la Iglesia, cuya ley suprema es la salvación de las almas».