183 presos hacen el Camino de Santigo: «Dios te quiere como eres»
Pastoral Penitenciaria acompaña la peregrinación jacobea de 183 presos procedentes de toda España
Un total de 183 presos —hombres y mujeres— de 23 centros penitenciarios de toda España han peregrinado estos días a Santiago de Compostela, en una iniciativa organizada por Pastoral Penitenciaria de la CEE.
Acompañados por 73 funcionarios y 83 voluntarios, se dividieron en cuatro grupos para recorrer alguno de los caminos jacobeos, reuniéndose todo al final el sábado en el Auditorio del Monte del Gozo. Allí les dirigió unas palabras de bienvenida el obispo responsable de la Pastoral Penitenciaria, Florencio Roselló, arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, junto al director del Departamento de Pastoral Penitenciaria, José María Carod.
Durante el encuentro, tres presos compartieron su testimonio con los participantes en este Camino Penitenciario: una mujer presa de la cárcel de Zuera, una presa de Málaga y un preso de Gipuzkoa. Todos ellos hablaron de su experiencia personal, lo que ha supuesto para ellos poder realizar este camino.
Al terminar, comenzaron la salida hacia Santiago, donde al llegar se reunieron en la Plaza del Obradoiro, antes de participar en la Misa en la catedral en una Eucaristía presidida por Florencio Roselló, acompañado por el arzobispo de Santiago, Francisco José Prieto, y el obispo de Mondoñedo-Ferrol, Fernando García Cadiñanos, anterior.

Antes de la homilía, dos internos presentaron la ofrenda al apóstol Santiago, a quien expresaron su deseo «de reconstruir la propia vida y avanzar hacia una sociedad más justa, solidaria y atenta a las personas vulnerables», señala la CEE en una nota. También recogieron aspiraciones concretas: «acceder a formación, disponer de oportunidades laborales y mantener los vínculos con el exterior para preparar el regreso a la vida en libertad».
El sueño de Dios
Por su parte, Roselló comenzó reconociendo el esfuerzo de los peregrinos, «perseverando en las dificultades y demostrando que eran capaces de alcanzar una meta compartida». Pero, sobre todo, habían vivido la experiencia de ser «unos peregrinos más», acogidos sin que su pasado determinase la relación con quienes encontraban a su paso.
En el centro de la homilía situó una frase que el Papa León XIV había dirigido a los internos durante su visita al centro penitenciario de Brians, en su viaje a España: «Dios te ama como eres, pero te sueña mejor», una frase, además que llevaban escrita en las camisetas muchos participantes.
Roselló invitó a creer en esas palabras y a reconocer en ellas «una promesa de futuro». Explicó que Dios seguía amándolos «a pesar de sus errores» y que los soñaba libres, alegres, junto a sus familias y «capaces de caminar sin miedo». El prelado defendió el derecho a empezar de nuevo y a «no quedar marcado para siempre por el pasado». También recordó la dignidad de persona «y el lugar que cada uno conserva ante Dios».