La monja de 'Pena de muerte' denuncia la «crueldad» de la ejecución fallida de Christa Pike

La monja de Pena de muerte denuncia la «crueldad» de la ejecución fallida de Christa Pike

Helen Prejean, interpretada en el filme por Susan Sarandon, espera que, después de que Pike haya sobrevivido a dos inyecciones letales de pentobarbital en EE. UU., el gobernador de Tennessee se incline «hacia la misericordia»

María Martínez López
Christa Pike.
Christa Pike. Foto: OSV News / Departamento de Correccionales de Tennessee.

La ejecución fallida de Christa Pike en Tennessee (Estados Unidos) «es una revelación más de la crueldad implicada en la pena de muerte, ahora enmascarada como muerte medicalizada («hacer dormir a alguien»)». Quien lo afirma es la religiosa Helen Prejean, conocida por haber sido encarnada por Susan Sarandon en la película Pena de muerte. «Esperemos que esto mueva al gobernador de Tennessee, Bill Lee, hacia la misericordia y la compasión. Es hora de acabar con las muertes». 

Christa Gail Pike sobrevivió al intento de ejecución con inyección letal en Tennessee, pese a que las autoridades le administraron dos dosis de pentobarbital. Sus abogados afirmaron este jueves que la mujer seguía con vida, roncaba con fuerza y fue trasladada en ambulancia desde la prisión a un hospital. La ejecución de Pike, de 50 años, quedó interrumpida después de un proceso que se extendió durante más de una hora.

Pike fue trasladada al hospital, donde aún permanece. El gobernador de Tennessee, Bill Lee, ha ordenado una investigación sobre lo ocurrido y ha suspendido de forma indefinida la ejecución de Lee y la otra que estaba programada para este año. 

Tennessee intentó ejecutar a Pike por el asesinato de Colleen Slemmer en 1995, cuando ambas asistían a un centro de capacitación laboral en Knoxville. La condenada tenía 18 años al momento del crimen y habría sido la primera mujer ejecutada en el estado en más de 200 años. Sin embargo, los letrados de Pike informaron en documentos judiciales que el personal penitenciario le aplicó dos dosis del fármaco y no fueron suficientes para provocarle su muerte.

Fotograma de 'Pena de muerte', con Sean Penn y Susan Sarandon.
Fotograma de Pena de muerte, con Sean Penn y Susan Sarandon.

Secretismo de la Corte Suprema

Robin M. Maher, directora ejecutiva del Centro de Información sobre la Pena de Muerte, definió el episodio como «único y sin precedentes». La ex jefa de división en la Oficina Administrativa de los Tribunales de los Estados Unidos señaló que siete personas sobrevivieron a problemas médicos vinculados con la imposibilidad de los equipos de ejecución de acceder a una vena. Según explicó, no había antecedentes de alguien que hubiera permanecido con vida tras recibir los medicamentos empleados en una ejecución de este tipo.

«El Gobierno está matando deliberadamente a sus ciudadanos y enmascarándolo como un procedimiento médico, algo que los implicados no están formados para realizar», denuncia Prejean en su perfil de Facebook. Critica además que «la Corte Suprema permite el máximo secretismo sobre el proceso y no exigirá transparencia». 

Para Mario Marazziti, de la Comunidad de Sant’Egidio, lo sucedido demuestra «la bancarrota del mínimo sentido de humanidad que debería acompañar la conducta de cualquier Estado» y, sobre todo, «el fracaso de la ilusión de la llamada pena de muerte indolora». Y reitera: «La pena de muerte no garantiza la seguridad y debilita el pacto social según el cual el Estado debe defender siempre la vida».

La ejecución ya había atravesado un giro judicial durante la mañana del martes. El Sexto Circuito suspendió la inyección letal apenas una hora antes de la hora prevista para comenzar el procedimiento. Ese tribunal consideró que necesitaba más tiempo para examinar si las denuncias de abusos sexuales sufridos por Pike durante su infancia habían sido evaluadas de forma completa cuando fue sentenciada. 

Prejean en una imagen de archivo.
Prejean en una imagen de archivo. Foto: Isabel Permuy.

La oficina del fiscal general apeló esa decisión ante la Corte Suprema. Más tarde, el máximo tribunal habilitó la reanudación de la ejecución.

La llamada de los obispos

Durante las horas en las que la sentencia permaneció suspendida, los obispos de Tennessee reiteraron el llamamiento a cancelar la ejecución que ya habían hecho el 10 de septiembre. «La Iglesia, pastoreada por el Papa León XIV, ha repetido su oposición a la pena de muerte como un ataque contra la dignidad humana y algo innecesario para proteger a la sociedad al tiempo que se sigue castigando a los culpables de crímenes terribles», decían en un comunicado. 

Antes de esta afirmación, aseguraban sus oraciones por el alma de Colleen Slemmer, la víctima de Pike, y para que su familia y amigos encontraran «el consuelo y la sanación que solo Dios puede brindar». Además, se comprometían a seguir siendo «provida en todo, defendiendo la dignidad humana que cada uno posee como hijo de Dios».