El Papa pide perdón por las veces que la Iglesia ha aumentado el estigma de la enfermedad mental
En el vídeo con su intención para el mes de octubre, León XIV pide por la pastoral de la salud mental y comunidades que sean un espacio seguro donde se escucha sin juzgar
El Papa León XIV ha pedido perdón por las veces que la comunidad católica «ha mirado hacia otro lado» ante la enfermedad mental y ha alimentado el estigma y la discriminación. El Santo Padre ha querido que su intención de oración para el mes de octubre sea por la pastoral de la salud mental, coincidiendo con el día mundial dedicado a este ámbito, el 10 de octubre.
En el vídeo que acompaña esta intención, pide además que la Iglesia sea una «casa abierta», un espacio seguro que escucha sin juzgar y se acerca sin miedo. Las imágenes muestran al Pontífice con una estampa de santa Dimpna, patrona de las personas que sufren trastornos mentales, ansiedad y depresión, y también de los profesionales de la salud mental.
El Papa se dirige al «Dios de la vida», que conoce lo más íntimo del corazón humano y esas «heridas silenciosas» que muchas veces nadie ve. Y le presenta a los hermanos y hermanas que sufren en soledad ansiedad, depresión u otras enfermedades mentales, sabiendo que el Señor los llama por su nombre «con ternura».

Su oración se extiende a las personas cercanas a estos enfermos, profesionales, familiares y voluntarios, para las que pide fortaleza y compasión. León XIV concluye invocando al Espíritu Santo para que la comunidad cristiana aprenda a integrar el cuidado de la salud mental en la vida y la misión de la Iglesia, convirtiéndose así en un «signo vivo» de la misericordia de Dios.
Una oficina diocesana pionera
Un modelo para ello es la Asociación Internacional de Ministros Católicos de salud Mental. También la Oficina Diocesana del Ministerio de Salud Mental, creada en 2022 en la diócesis de Phoenix (Arizona, Estados Unidos), una de las primeras de su tipo.
Este ministerio «no consiste en diagnosticar, prescribir o tratar. Acompañamos a quienes recorren un camino difícil y les ayudamos a descubrir la dignidad que Dios les ha dado», continuó. «Este ministerio consiste en amar y acompañar», afirma su obispo, John Dolan, a Vatican News. «En un mundo donde las personas pueden sentirse fácilmente olvidadas y pasadas por alto, tenemos un Dios que verdaderamente nos ve y nos conoce».
Un problema que sufre una de cada siete personas
La intención del Papa responde a una realidad que confirman los datos internacionales, señala Vatican News. Según el Atlas de Salud Mental 2024 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil millones de personas en el mundo viven con un trastorno mental. Esto es una de cada siete.
A pesar de ello, el gasto público mundial en salud mental sigue representando apenas el 2 % del presupuesto sanitario, una cifra que no ha variado desde 2017. Esto incide en que a nivel mundial hay solo 13 profesionales de salud mental por cada 100.000 habitantes, con enormes desigualdades entre países.

Además, este vídeo recoge el testigo de otro protagonizado por Francisco en noviembre de 2021. Entonces, su intención de oración fue por las personas que sufren depresión.
«Muchas personas a nuestro alrededor han padecido o padecen una enfermedad mental: personas que en más de una ocasión no han podido expresarlo, que se han sentido juzgadas, incomprendidas y sin esperanza», ha declarado el director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, el padre Cristóbal Fones, SJ. «Por eso, como Iglesia, nos unimos para abrir nuestro corazón a esta realidad y para rezar juntos».
En el vídeo de octubre, el Santo Padre retoma un tema al que ya se refirió durante su visita a España, en junio pasado. En la vigilia con jóvenes en Barcelona, el día 9 de ese mes, ante el testimonio de una joven que había sufrido depresión y un intento de suicidio, señaló que «es importante tomar conciencia de cómo la salud mental se ve cada vez más amenazada en el contexto de sociedades que se consideran avanzadas». Por ello, pidió un sistema sanitario fuerte «que incluya entre sus prioridades este malestar invisible y generalizado».